CONDICIONES QUE DEBE CUMPLIR UNA VACA DONANTE DE EMBRIONES

 

A través de este artículo, el autor informa a los ganaderos y lectores de las condiciones ideales que deberán reunir las vacas donantes de embriones

 

La primera condición, es que se trate de un animal sano y de alta producción lechera, con buenas calidades; y que haya transcurrido un mínimo de 3 meses post-parto, tiempo en el que se ha controlado su involución uterina y sus ciclos estrales, comprobando que no existen problemas reproductivos. Además, debe poseer una calificación MB o EX y contar con una familia de vacas capaces de transmitir a sus descendientes sus cualidades en su pedigrí. Otro punto a tener en cuenta es su rebaño de origen, libre de enfermedades contagiosas, es decir negativo a brucelosis, tuberculosis, paratuberculosis, clamidiasis, leptospirosis, IBR, BVD, PI3, y también a neospora. Estas son las condiciones sanitarias normalmente exigidas por los centros de inseminación para la entrada de nuevos toros para su evaluación, pero en la práctica pocas ganaderías pueden reunir todas estas exigencias, como por ejemplo podríamos hablar de la finca de Bos, situada en Guisamo, que sí cumple todas las normas enumeradas anteriormente, y no solamente en el caso de las donantes, sino también, en el rebaño de receptoras.

En el campo, de manera rutinaria, se practica la transferencia embrionaria (T.E.) en ganaderías que por lo menos tengan la carta verde y se recomienda trabajar con un equipo de transferencia embrionaria con experiencia. Es muy importante que las receptoras sean igualmente negativas a las principales enfermedades o que al menos se encuentren protegidas por un programa de vacunación adecuado, ya que la receptora después de tanto esfuerzo podría contaminar al feto durante la gestación o después del parto, anulando el resultado.

 

El equipo de T.E. debe saber manipular los embriones según las normas del IETS (International Embryo Transfer Society). Es decir, transfiriendo los embriones bien lavados (10 veces) tanto si es en fresco como congelados. Lo ideal sería tratar los embriones, según las normas del IETS, como en el caso de exportación, y cuya exigencia es de 12 lavados (5 lavados con albumina, 2 lavados con tripsina y 5 lavados en suero). Este sistema es el más seguro actualmente. Por ejemplo, si dentro de un rebaño tenemos un caso de IBR, cuando los embriones son tratados con 12 lavados específicos, no hay posibilidad de transmisión de la enfermedad. También, es una práctica interesante en el caso de neospora: una vaca donante positiva a neospora, con la T.E., podría dar embriones que, si se implantan en receptoras negativas, darían crías libres de ese parásito, preservando la buena genética de la madre y no su problema.

 

Por último destacar en relación con este tema dos cosas: la primera, es importante que todos los embriones se documenten en los impresos oficiales que existen para los T.E. Y en segundo lugar, resaltar que todos los machos donadores tienen que tener su huella genética de ADN para poder inscribir sus hijas en el Libro Genealógico o para exportar embriones.

Autor: Denis-Pierre Ménard, miembro del Comité Técnico de Frisona Española