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Nota
del MAPA. 26 junio de 2003.-El Consejo de Ministros de Agricultura de
la Unión Europea ha aprobado hoy, tras tres semanas de negociación,
la reforma de la Política Agrícola Común (PAC). Esta reforma
responde a las prioridades manifestadas por la delegación española
presente en Luxemburgo, encabezada por el ministro de Agricultura,
Pesca y Alimentación, Miguel Arias Cañete. La reforma de la PAC
elimina el riesgo de abandono de las producciones agrícolas y
ganaderas de nuestro territorio, objetivo prioritario de España a lo
largo de todo el proceso negociador. |
DESACOPLAMIENTO
El Consejo ha aprobado un desacoplamiento parcial, como venía
propugnando España, frente al desacoplamiento total propuesto por la
Comisión.
En el sector de cultivos herbáceos, el desacoplamiento parcial
afectará al 75% de la ayuda. El 25% restante permanece acoplado, es
decir, condicionado a la producción. De esta manera, se evita el
riesgo de abandono de la producción que afectaba a más de 1.500.000
hectáreas, localizadas fundamentalmente en las Comunidades Autónomas
de Castilla-La Mancha, Extremadura y Aragón.
En el sector vacuno de carne, la prima a la vaca nodriza queda
totalmente acoplada, una de las principales prioridades del Gobierno
en este sector. Por otro lado, la prima al sacrificio se desacopla en
un 40%. Los Estados miembros podrán optar en vez de este
desacoplamiento parcial por los siguientes: un 100% de la prima del
sacrificio o alternativamente el 75% de la prima de bovino macho.
Estas soluciones garantizan el mantenimiento de la actividad y evitan
la desaparición de 20.000 explotaciones y la pérdida de más de
500.000 cabezas, que se hubiesen producido con la propuesta inicial.
En el sector del ovino solo se desacopla el 50% de la ayuda, con lo
que igualmente se asegura el mantenimiento de la actividad actual.
Además, las decisiones tomadas sobre los derechos especiales eliminan
las rigideces de la propuesta inicial. De haberse mantenido las tesis
iniciales de la Comisión, España podría haber visto reducidas el
número de las explotaciones del sector en 22.000 y las reproductoras
en 7.000.000 de cabezas.
Asimismo, se aplaza el desacoplamiento en el sector lácteo hasta el
año 2008.
Por último, el sector de las semillas queda totalmente acoplado, con
lo que se garantiza su producción, que tiene especial importancia
para los cultivos mediterráneos, evitando su desaparición.
También es destacable la decisión de excluir del desacoplamiento
tanto los pagos directos de las diferentes organizaciones de mercado,
así como los distintos sectores y los complementarios del POSEICAN,
dando satisfacción a la aspiración de la Comunidad Autónoma de
Canarias.
MODULACIÓN
La modulación acordada finalmente se aplicará en porcentajes
moderados del 3% en el año 2005, 4% en el 2006 y 5% a partir del año
2007. Los importes globales obtenidos se distribuirán entre los
Estados miembros de acuerdo con criterios de cohesión. Con ello, a
España le corresponderán 184,2 millones de euros anuales
adicionales, lo que supone una cuota del 16% sobre el total de la
Unión Europea, obteniendo un saldo favorable de 42,7 millones de
euros anuales sobre nuestra contribución a la modulación.
Dicho importe anual se destinará a reforzar las líneas prioritarias
actuales de desarrollo rural y poner en marcha las nuevas medidas
establecidas en el Reglamento de Desarrollo Rural, lo que representa
un incremento de 1.346,7 millones de euros para el periodo 2006-2013
que, con las contribuciones nacionales, supone un incremento de
1.923,8 millones de euros de ayudas totales para el sector con destino
al Desarrollo Rural, lo que representa un 50% más sobre la
contribución actual para la ejecución de las medidas de
acompañamiento de la PAC.
Al igual que ha ocurrido en el caso del desacoplamiento de las ayudas
directas, la Comunidad Autónoma de Canarias ha quedado excluida de la
aplicación de la modulación.
DESARROLLO RURAL
En materia de desarrollo rural, se han incorporado importantes
mejoras, reforzando las medidas a favor de los jóvenes agricultores,
prioridad de la delegación española. Todas las medidas aprobadas
tendrán una importante repercusión no sólo económica, sino
también social y medioambiental.
Concretamente, se refuerzan las actuaciones de la PAC para facilitar
la instalación de jóvenes agricultores. Se aumentan los porcentajes
subvencionables en cinco puntos porcentuales sobre los actualmente
establecidos para los jóvenes agricultores, cuando realicen las
inversiones correspondientes en su explotación. Se introduce la
posibilidad de conceder una ayuda de hasta 30.000 euros para la
instalación y 30.000 euros para bonificación de intereses a los
jóvenes agricultores que, al mismo tiempo que se instalen, utilicen
los servicios de asesoramiento durante un periodo de tres años. Hasta
ahora, el máximo de ayuda era de 25.000 euros en ambos casos.
También se contempla la figura de indemnización compensatoria en
zonas de Red Natura 2000, que supondrá proporcionar ayuda a las
rentas a aquellas explotaciones que se encuentren dentro de los
espacios incluidos en esta Red, que abarca una superficie de 12
millones de hectáreas.
Dentro también de las medidas de desarrollo rural, se prevén dos
ayudas dirigidas a posibilitar que los agricultores cumplan las normas
comunitarias en materia de salubridad de alimentos, sanidad vegetal y
bienestar de los animales. Asimismo, se incrementa el apoyo
comunitario a la aplicación de medidas agroambientales, aumentando el
apoyo comunitario para fomentar la adopción por los agricultores de
medidas que promuevan el uso de la tierra compatible con la mejora del
medio ambiente, pasando del 75% al 85% y del 50% al 60% en zonas de
objetivo 1 y de fuera de objetivo 1, respectivamente.
Finalmente, se incluyen ayudas para mejorar el bienestar de los
animales, cuyo tratamiento será igual que en las medidas
agroambientales. También se prevén ayudas para el fomento de la
calidad alimentaria, a las industrias agroalimentarias para el
cumplimiento de las normas comunitarias y, atendiendo la petición de
España, se mantienen las ayudas a la promoción genérica de
determinados productos, tales como frutas y hortalizas, carne, leche,
vino, aceite de oliva y flores. Otras ayudas incluidas en la reforma
se refieren a las destinadas al funcionamiento de los grupos de
acción local en los programas Leader y Proder y las subvenciones para
valorizar los montes públicos.
MEDIDAS SECTORIALES
En cereales, frente a la propuesta de la Comisión de reducir el 5% el
precio de intervención de todos los cereales, el acuerdo final
establece que no habrá ninguna reducción. Los incrementos mensuales
del precio de intervención se establecen en 0,465 euros por tonelada.
Con este acuerdo final se evita en España una pérdida anual de 116
millones de euros que se hubiera producido con la propuesta de la
Comisión, ya que ésta preveía solamente la compensación parcial de
esa reducción.
Respecto al trigo duro, frente a la propuesta de la Comisión de
reducir la actual ayuda en las zonas tradicionales a 250 euros por
hectárea, como ayuda desacoplada de la producción, el acuerdo final
prevé establecer dicha ayuda en 285 euros por hectárea. Ello
significa que se ha evitado una pérdida anual de 21 millones de
euros.
Por otro lado, desaparece la ayuda en las zonas no tradicionales, que
en España se venía concediendo a una superficie mínima (4.000
hectáreas). Como compensación, se introduce una nueva ayuda, como
prima a la calidad y, por tanto, acoplada, de 40 euros por hectárea,
condicionada a la utilización de semillas certificadas de variedades
de alta calidad.
En arroz se han conseguido las dos reivindicaciones fundamentales de
la delegación española. En primer lugar, se sustituye la actual
penalización progresiva en caso de superación de la superficie que
España tiene asignada, que resultaba excesivamente gravosa, por una
penalización proporcional, como la existente en los cultivos
herbáceos. De acuerdo con las cifras medias de las tres últimas
campañas, esta modificación supondrá un incremento adicional para
el sector arrocero español de 25 millones de euros anualmente.
En segundo lugar, se mantiene un régimen de intervención clásica,
como el ya existente actualmente en el arroz y en los cereales. El
nuevo precio de intervención queda fijado en 150 euros por tonelada,
tal como solicitaba España y el propio sector. Como compensación, se
incrementa la actual ayuda en 121,35 euros por tonelada, situándose
en 177 euros por tonelada. Para España la ayuda subirá de los
actuales 334,33 a 1.123,95 euros por hectárea. El 58% de esta ayuda
quedará desacoplada y el 42% restante quedará ligada a la
producción.
Igualmente, se ha establecido un límite máximo de intervención en
75.000 toneladas por campaña, que se estima suficiente, teniendo en
cuenta la reducción del precio de intervención.
En el sector de forrajes desecados, se ha atendido la principal
reivindicación española, consistente en mantener de forma permanente
la ayuda a la industria de transformación, que en la propuesta de la
Comisión era decreciente, desapareciendo el cuarto año, lo que
supone evitar una pérdida anual de 43,72 millones de euros. Con ello,
se asegura el mantenimiento de las 86 industrias actualmente
existentes en España, que proporcionan 1.150 empleos directos y 3.250
empleos indirectos.
Respecto a los frutos secos, cuyo régimen de ayuda finalizó hace dos
años y tras conseguir dos prórrogas anuales, cuya renovación ya no
era posible, se ha conseguido la instauración de un régimen de ayuda
permanente, asunto que España venía reivindicando insistentemente
durante los últimos años. Con ello, se ha evitado el riesgo de
abandono de plantaciones que se hubiera producido en el sector al
finalizar los planes de mejora.
El apoyo que significa el régimen de ayuda aprobado se concederá a
una superficie comunitaria de 800.000 hectáreas, de las cuales
568.200 hectáreas corresponden a España. Esto significa que el
sector español podrá percibir con carácter indefinido una ayuda
global de 137,2 millones de euros anuales. La ayuda unitaria
ascenderá a 241,5 euros por hectárea, a financiar al 50% por el
presupuesto comunitario y los Estados miembros. No obstante, en el
caso en que la superficie que se acoja sea inferior a la cantidad
nacional garantizada, podrá elevarse en la misma medida la ayuda
comunitaria establecida por hectárea.
Los Estados miembros podrán decidir que la ayuda se conceda a
condición de que las explotaciones estén integradas en
organizaciones de productores, lo que contribuirá a consolidar las
mejoras conseguidas en los últimos años en cuanto a la
estructuración del sector y en la comercialización de sus
producciones.
En frutas y hortalizas, sector no contemplado directamente en esta
reforma de la PAC, pero que podía haberle afectado indirectamente, se
ha conseguido que las tierras que, como consecuencia del
desacoplamiento parcial de las ayudas a los cultivos herbáceos, dejen
de dedicarse a dichos cultivos en la Unión Europea, no puedan
destinarse a producciones hortofrutícolas y patatas. De esta forma,
se evitan riesgos de perturbaciones de los mercados que podrían
haberse producido como consecuencia de incrementos incontrolados y no
deseados de la producción, principalmente en productos donde el
equilibrio de la oferta y la demanda están actualmente ya muy
ajustados.
Dentro de los sectores ganaderos, en el caso de vacuno, se recupera el
techo establecido en la Agenda 2000 para los cálculos de la
referencia en la prima especial, que fue reducido en el marco de la
mini-reforma del año 2001.
En el caso de la leche la principal novedad es la prorroga del
régimen de cuotas hasta el año 2014, con lo que se da satisfacción
a la principal preocupación del sector lácteo español.
Se adelanta la aplicación de la Agenda 2000 en lo referente a la
reducción de los precios de intervención y la correspondiente
introducción de un sistema de ayudas directas al año 2004. Esto
significa que nuestros productores lácteos percibirán 65,7 millones
de euros el primer año y 197,9 a partir del año 2007. Hasta el año
2013 el volumen de ayudas alcanzará la cifra de 1.582,7 millones de
euros.
Se reduce significativamente el descenso de los precios de
intervención frente a la propuesta inicial de la Comisión. El precio
de intervención de la leche desnatada en polvo se mantiene al mismo
nivel decidido en la Agenda 2000 y el precio de intervención de la
mantequilla se reduce en un 25 % frente al 35 % propuesto por la
Comisión.
Es necesario señalar que el nivel de compensación establecido es
superior al decidido en la Agenda 2000 y también superior al recogido
en la propuesta de la Comisión.
Se pospone la decisión de un incremento global de la cuota
comunitaria. Esta medida tendrá un efecto muy favorable sobre los
precios comunitarios en el medio y largo plazo, y reduce
significativamente el previsible impacto de la reducción de los
precios institucionales.
CONCLUSIONES
La propuesta que inicialmente presentó la Comisión afectaba muy
negativamente a España. Después de seis meses de negociaciones el
Consejo ha aprobado una reforma que dista de la propuesta inicial, y
da respuesta a las preocupaciones manifestadas por el ministro
español en los distintos consejos de ministros de Agricultura de la
Unión Europea.
España era uno de los países más afectados, tanto en los aspectos
horizontales como en los sectoriales, lo que motivó el rechazo
inicial a la propuesta. Finalmente, la Comisión ha sido muy sensible
a nuestras inquietudes, por lo que ha dado su voto favorable al haber
sido aceptada la práctica totalidad de las demandas españolas.
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