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Oficina
Internacional de Epizootias (OIE). 30 de junio de 2003.-Las
enfermedades infecciosas animales y las zoonosis, en particular las de
naturaleza epizoótica, están adquiriendo cada vez mayor importancia
económica y social en los cambiantes sistemas agrícolas y
comerciales de los países industrializados y de los países en
desarrollo. Algunas enfermedades infecciosas emergentes o en
evolución pueden rebasar rápidamente la esfera local para alcanzar
el ámbito internacional, y pasar de los animales a las personas.
Desde su creación, la OIE se ha centrado resueltamente en la
prevención y el control de la propagación de las enfermedades
animales y zoonóticas. En la actualidad, sus principales objetivos
siguen siendo mejorar la transparencia y el conocimiento de la
situación zoosanitaria mundial; recopilar, analizar y difundir
información veterinaria; reforzar la coordinación y la cooperación
internacionales en materia de control de enfermedades animales y
zoonosis, y fomentar la seguridad del comercio mundial de animales y
de productos de origen animal.
La OIE desarrolla normas y directrices destinadas a los países que
integran la organización, con la finalidad de que éstos se protejan
ante cualquier enfermedad u organismos patógenos que pudieran surgir
durante el comercio de animales y productos de origen animal, evitando
al mismo tiempo ciertas barreras sanitarias injustificadas.
Estas normas son elaboradas por expertos pertenecientes a los Países
Miembros y a la red que forman los 162 Laboratorios de Referencia y
Centros Colaboradores de la OIE. En 1995, las normas de la OIE fueron
reconocidas formalmente por el Acuerdo sobre la Aplicación de las
Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (Acuerdo MSF) de la Organización
Mundial del Comercio (OMC). Dichas normas se han incorporado al
Código Sanitario para los Animales Terrestres y al Código Sanitario
para los Animales Acuáticos , así como al Manual de Pruebas de
Diagnóstico y Vacunas para los Animales Terrestres (Manual of
Diagnostic Tests and Vaccines for Terrestrial Animals) y al Manual de
Pruebas de Diagnóstico y Vacunas para los Animales Acuáticos (Manual
of Diagnostic Tests and Vaccines for Aquatic Animal Diseases) con el
objetivo principal de recomendar medidas adecuadas que garanticen la
"bioseguridad" y la prevención de las enfermedades.
Las prescripciones de la OIE en materia de normas a fin de prevenir la
transmisión de agentes biológicos patógenos a los animales, las
personas y el entorno se hallan descritas con detalles en los Códigos
y los Manuales mencionados. La gestión de los riesgos
microbiológicos asociados a las enfermedades animales y las zoonosis
constituye asimismo una preocupación esencial de la OIE, cuyo
conjunto de normas se dirige principalmente a paliar dichos riesgos.
En este sentido, el año pasado, los Países Miembros de la OIE
decidieron desarrollar mejores garantías en lo relativo a la
seguridad sanitaria de los alimentos de origen animal en la fase de
producción; con este fin, las actividades normativas de la OIE en
este ámbito se centrarán en eliminar los peligros inherentes a los
alimentos de origen animal antes del sacrificio de los animales o de
la transformación de sus productos.
Los recientes casos de enfermedades animales y humanas emergentes o
reemergentes han subrayado la relevante función que desempeña el
sistema mundial de información zoosanitaria de la OIE. La alteración
del comercio que provocan estas enfermedades y las consiguientes
repercusiones que tienen en la sociedad, la economía, el
abastecimiento y la seguridad sanitaria de los alimentos en un lugar
tienen enormes implicaciones en el comercio mundial que afecta a todos
los países. Por esta razón, la OIE y la FAO están colaborando
activamente en mejorar la capacidad de los sistemas de vigilancia e
información de los Servicios Veterinarios Nacionales. En este
contexto, la OIE ha adoptado nuevas normas relativas a la calidad de
los servicios veterinarios nacionales y de sus sistemas de
notificación de enfermedades, y ha mejorado asimismo su propio
sistema de información a fin de proporcionar rápidamente la debida
información epidemiológica a escala mundial, en particular mediante
su Sistema de Alerta Rápida.
Numerosos países comparten asimismo la inquietud común de tener que
enfrentarse a la aparición natural o el uso deliberado de agentes
biológicos patógenos que pudieran afectar a la salud humana, los
alimentos y la producción agropecuaria. Los métodos de prevención y
contención de enfermedades, las legislaciones, las directrices y las
normas internacionales existentes se están ampliado, tanto en la
esfera nacional como en la internacional, para dotar a los países de
mayor capacidad de prevención, gestión y recuperación frente a
cualquier introducción natural, accidental o deliberada de
enfermedades animales. Sin embargo, actualmente, existen diferencias
sustanciales entre los países en cuanto a su percepción de la
amenaza que representa en el ámbito nacional el uso deliberado de
agentes biológicos patógenos.
La OIE, en su calidad de organización científica internacional de
referencia en el ámbito de la sanidad animal y de las zoonosis, no ha
permanecido ajena a la anterior cuestión. Pronto se organizará una
conferencia internacional en torno al tema "Manejo de la
preparación y respuesta de emergencia", que contará con la
participación de los 164 Países Miembros de la OIE. La finalidad
última de esta acción consiste en proteger y mejorar las condiciones
sanitarias de las personas y los animales en todos los países
-incluidos aquellos vinculados a la introducción deliberada de
enfermedades-, a la vez que se agiliza y protege la seguridad
sanitaria del comercio internacional.
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