COYUNTURA Y PERSPECTIVAS DEL SECTOR LÁCTEO ESPAÑOL

José María Ocariz Basarte, Coordinador PROSPECTAN (Prospectiva Agraria Navarra)


En el sector lácteo español, y mundial, se han producido una serie de circunstancias que han llevado a aumentar el precio de la leche al ganadero en España cerca de un 50%. Las cotizaciones del mercado mundial de productos lácteos industriales han sufrido fuertes oscilaciones que inicialmente afectaron al lactosuero desnatado en polvo. A mediados del 2006 su cotización llegó a duplicarse respecto a su precio habitual y comenzó a arrastrar el precio de la leche en polvo desnatada que finalizó el año revalorizándose un 25 %. Las reducciones en la producción de leche por las sequías registradas en Australia y Nueva Zelanda, junto con el descenso en Europa, por la disminución de la rentabilidad para el ganadero, agravaron la situación. Durante la primera mitad del año en curso el lactosuero llegó a triplicar su precio y la leche en polvo a doblar su cotización. En los últimos meses la mantequilla se ha incorporado a esta tendencia alcista, tras comenzar el año en los 2.500 €/Tm., su valor ha llegado a superar los 4.000 €.

 

España es fuertemente deficitaria en leche, tiene que importar un tercio de lo que consume,  y no participa en el mercado de estos productos, aun así se ha visto afectada por la situación. En los últimos años ha ido disminuyendo la producción de leche en España, llegándose a no alcanzar en las dos pasadas campañas la cantidad de referencia total asignada. Este verano, la reducción de la oferta y la situación del mercado mundial, han hecho que las industrias lácteas asentadas en España se hayan enzarzado en una pelea por garantizar su aprovisionamiento. En ocasiones similares se había recurrido al suministro de leche francesa, pero el sector lácteo de este país se encuentra en una fase de mayor retraimiento que el español. Francia la campaña pasada dejó de producir cerca del 2,5% de su cuota. Esta falta de leche, con un mercado internacional al alza, ha provocado un fuerte incremento del precio de la leche al ganadero. Las industrias lácteas, a través de las cadenas de distribución, han repercutido rápidamente el aumento al consumidor, con el consiguiente efecto sobre el IPC y las airadas reacciones de las asociaciones de consumidores. En los últimos 15 años, debido a la utilización de la leche por la distribución como producto reclamo, el precio al ganadero y de la leche envasada al consumidor, ha evolucionado muy por debajo del IPC General, condicionando la viabilidad de muchos ganaderos e industrias lácteas. El fuerte repunte registrado ha permitido recuperar el terreno perdido. Es habitual que el nivel de precios al consumidor se mantenga aunque la cotización de la leche al ganadero retroceda. Esto permitiría un nuevo soporte a todo el sector, aunque también pueda servir de reclamo a la entrada de productos lácteos elaborados del exterior. Los productores de vacuno de leche necesitan que parte de este aumento de precios se consolide para hacer frente, al igual que el resto de ganaderos, al importante aumento del precio de los cereales, que les ha supuesto un considerable incremento de costes.

 

            Las tendencias de las cotizaciones de los mercados lácteos internacionales han comenzado a cambiar. El lactosuero lleva ya seis meses en fase de claro descenso, la leche en polvo, que alcanzó su máximo en julio y agosto ha perdido bastantes posiciones y la mantequilla, tras haber frenado su subida, ha empezado a retroceder.

 

           Francia mantiene una estructura de ayuda a la negociación del precio de la leche que les permite reducir los vaivenes que sufre el sector. El sistema francés hace que los movimientos del mercado lleguen al ganadero, tanto las subidas como las bajadas, con tres meses de retraso. En el tercer trimestre se acordó una subida cercana al 5%, la del cuarto ha supuesto un incremento adicional del precio al ganadero del 20%, y se prevé un aumento similar para el trimestre próximo. En esta fase del año en Francia se registra un incremento de la cantidad de leche producida, que alcanza su nivel máximo en los tres primeros meses del año, llegando a superar en un 30% la producción del verano. El ministerio francés ha autorizado para esta campaña a todos los ganaderos un sobrepasamiento mínimo de su cuota individual del 15% y en algunos casos superior. El sistema francés de compensación hace que el ganadero pueda tener supertasa aunque no la tenga el estado y autoriza un sobrepasamiento, sin supertasa, en función de las estimaciones de evolución de la campaña. El aumento del precio, la evolución estacional y la autorización de sobrepasamiento están permitiendo un fuerte  incremento de la producción de leche en Francia. Si las cotizaciones de los productos lácteos industriales vuelven a sus niveles normales, los excedentes de leche francesa pueden acabar presionando, sin transformar o elaborados, al mercado español

 

En España no existe un sistema de diálogo y regularización sectorial. En Galicia, a iniciativa de la Xunta, ha comenzado a funcionar un “Observatorio del Sector Lácteo” que está poniendo en marcha  un sistema de apoyo a la negociación similar al que existe en Francia. En este foro se sigue sin resolver la articulación de la representación de los ganaderos, continuando con el desencuentro de las organizaciones y sindicatos transversales con las organizaciones sectoriales, y de todas ellas entre si. Las industrias lácteas mantienen a su vez una clara disparidad de intereses y estrategias. Se puede distinguir por su orientación productiva principal entre: una mayoría de empresas centradas en la leche envasada, algunas menos especializadas en derivados lácteos y una única empresa con una capacidad significativa de elaborar productos lácteos industriales. Existen también fuertes diferencias entre las industrias que mantienen marcas propias bien posicionadas y las que atienden mayoritariamente la producción de marcas blancas. La actuación de todas ellas está a su vez condicionada, dentro cada zona concreta de producción de leche, por el diferente grado de penetración que tengan y por las dinámicas previas existentes.

 

            Ha comenzado la revisión médica de la PAC, que  va a definir el futuro del sector lácteo europeo. Está prácticamente asumido el final del sistema de cuotas lácteas después del 2015. Parece que se mantiene la intervención pero con un precios, de 1.747 €/Tm. para la leche en polvo desnatada y de 2.464 €/Tm. para la mantequilla, que llevan la cotización de la leche al ganadero por debajo de los 27 c€/l.. La mayor parte de los estados, con España, Polonia e Italia, entre los más interesados, han solicitado un incremento de cuotas para la próxima campaña, lo que supone apostar por lo que se denomina: “final del sistema de cuotas por inundación”. La garantía de que las cuotas dejen de tener valor, es poder disponer de toda la que se quiera. Tres de los países de más peso en la producción de leche europea tratan de frenar el proceso. Reino Unido se ha posicionado por esperar a la revisión médica de la PAC. Francia ha pedido la realización de un informe sobre su impacto. Alemania ha planteado bajar la cuantía de la supertasa, con lo que se reduciría el efecto disuasorio de la cuota. El mercado español de cuotas lácteas entre ganaderos, que ha sido la principal herramienta de reestructuración sectorial, lleva los tres años cerrado. Acaba de abrirse abre el plan de abandono del “Banco de Cuotas” y se ha pasado directamente a discutir sobre el reparto del incremento de cuota. Tanto el MAPA, las CC.AA. y las empresas lácteas parecen satisfechos con el incremento de cuota, incluso piden más. Falta por conocer la opinión de los ganaderos sobre el incremento propuesto. Con la actual situación de precios de leche, no llega a producirse en España la cuota asignada, la primera mitad de la campaña ha finalizado con la producción un 2% por debajo. Existen diversos motivos: las explotaciones están en muchos casos al límite de su potencial productivo, los problemas sanitarios dificultan y encarecen la entrada de reposición, está cerrado el mercado de cuotas  y el sistema de compensación de cuota español es rígido no ofreciendo garantía de no incurrir en supertasa a los ganaderos que podrían producir más.

 

            Estos días ha aparecido la propuesta de la Comisión de un incremento lineal del 2% de la cuota para todos los países, sin tener en cuenta el planteamiento español de considerar el desequilibrio entre producción y consumo de cada estado. La Comisión estima que este incremento de cuota conlleva un descenso del precio de la leche del 4,9 %, considerando unos precios medios de 27,9 c€/kg. para el 2006 y cercanos a 30 c€/kg. para el 2007. Estos precios están alejados de los 45 c€/litro que ha cobrado el ganadero español el mes pasado, lo que dificulta trasladar las estimaciones a nuestra situación. El documento limita el incremento de cuota a la próxima campaña, pero en sus anexos plantea repetir el aumento en las seis siguientes, estimando descensos anuales del precio de la leche entre el 4-5%. Haciendo balance hasta el 2014, se propone un aumento de la producción de leche  del 14% estimándose un descenso del precio del 33%, el resultado global supone reducir en un 24% los ingresos de los ganaderos. A esto hay que añadir un aumento del 7% de los gastos, ya que para incrementar la producción deben subir los gastos variables, y estimando que estos sean la mitad de los totales. En esta situación, la perdida de rentabilidad de las explotaciones lecheras europeas puede ser del 30%. El incremento de la producción parece una buena opción en la coyuntura actual, sin embargo, es posible que no se este prestando atención a la respuesta que el ganadero europeo ha dado, reduciendo significativamente la producción ante un descenso del precio mucho menor al que ahora se plantea.

 

            Europa continua siendo excedentaria en leche: exporta el 10 % de su producción y coloca otro tanto por medio de ayudas y aranceles. Los excedentes de leche serán aun mayores si se produce el incremento de cuotas propuesto. Mientras se mantenga esta situación la cotización de la leche en Europa va a depender de la evolución del mercado mundial, que, tras una fase alcistas, tienden a recuperar su situación normal. Los mercados agrarios, debido al aumento de precio de los cereales, atraviesan un momento en el que la mayor parte de los equilibrios existentes se han visto alterados, sin que sea posible determinar cuando, ni como va finalizar este proceso. En el mundo existen sistemas de producción de leche en los que la dependencia de los cereales es muy distinta, por lo que el aumento de precio de los cereales puede proporcionar ventajas competitivas de unos frente a otros, más que afectar a la situación de equilibrio del sector.

 

Es previsible que el precio de la leche al ganadero en España mantenga en 2008 unas cotizaciones próximas al actual. Su evolución va a depender  fundamentalmente de la situación en Francia, no tanto del precio que perciba el ganadero francés, que el próximo año muy probablemente alcance una media de 400 €/mil litros, mientras el actual justamente se situará en los 300 €, como de la cantidad de producción que sean capaces de recuperar y cuyos excedentes, con una situación de mercado mundial estable, presionarán al mercado español. La cantidad, aparentemente pequeña, de cuota que se dejó de producir en Francia la campaña pasada, un 2,5 %, equivale a más de toda la producción mensual de España.

 

          Los precios del sector lácteo europeo pueden entrar en una fase de oscilaciones cíclicas. Comienza el ciclo con precios bajos, que provocan la disminución de la producción, esto conlleva un aumento de precios, lo que motiva una recuperación de la producción hasta los niveles iniciales, con lo que los precios regresen al punto de partida. El incremento de cuotas, y el nivel de acuerdo sectorial, pueden hacer que estas oscilaciones sean más o menos profundas en cada mercado concreto. De la capacidad de percibir y soportar estos ciclos es posible que dependa el futuro de muchas ganaderías e industrias lácteas españolas.

 

        El propio sector deberá dotarse de los elementos de negociación y acuerdo que permitan prever y aminorar estas oscilaciones.