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Por ello, a
igualdad de aporte energético, un consumo adecuado de lácteos
puede favorecer notablemente el éxito de un programa de
adelgazamiento”. Este dato echa por tierra la
idea de que el queso, al ser un producto rico en grasas, no es
beneficioso para aquellas personas que quieren cuidar su línea.
El queso es una
de las formas más antiguas de consumir lácteos al ser un
alimento más duradero que la leche. Además, desde el punto de
vista nutricional cuenta con importantes aspectos beneficiosos
para la salud.
Así, se señala
que el queso es una fuente importante de calcio, fósforo, zinc y
magnesio que aportan diversos beneficios para la salud. Los
datos demuestran que ayudan, además, a prevenir las caries y a
cuidar la salud dental. La Dra. Rosa Mª Ortega afirma que “masticar
una porción de queso después de un alimento dulce, estimula la
producción de saliva que contiene calcio y fosfato (remineralizantes
de esmalte dental) y neutraliza el pH de la placa”.
Dos de los
beneficios más conocidos del consumo de queso y otros lácteos
son, en primer lugar, que ayudan a controlar la presión arterial
debido a la presencia de unos péptidos, pequeñas moléculas que
se encuentran en importantes cantidades en algunos quesos, que
contribuyen a disminuirla. Y, en segundo lugar, su papel
beneficioso en la protección de los huesos por su elevado aporte
de calcio.
Todos estos
beneficios que el queso aporta también pueden ser aprovechados
por aquellos individuos que son intolerantes a la lactosa (el
15% de los españoles sufren este problema) ya que, aunque el
queso pertenezca al grupo de los lácteos, su composición,
exceptuando algunos quesos frescos y blandos, es adecuada para
su alimentación al no contar con el componente que les produce
la alergia. Éste hecho es especialmente destacable ya que
aquellos que son intolerantes a la lactosa, al eliminar la leche
de su dieta corren el riesgo de padecer una importante falta de
calcio que el queso puede cubrir sin ningún riesgo para su
salud.
La
evolución del consumo de queso
El consumo de
queso ha aumentado en los últimos años en España. El sector
estima que, según los datos de 2009, el consumo de queso
asciende aproximadamente a 8 Kg por persona y año. Estos datos
proceden principalmente del consumo generado en el hogar y, en
menor medida, del consumo que se produce en la hostelería y la
restauración. El aumento ha sido pequeño pero progresivo, lo que
hace pensar que poco a poco la población percibe la importancia
del queso en la dieta.
Plan de Nutrición, Salud y Comunicación de Productos Lácteos
El “Plan de Nutrición, Salud y Comunicación de Productos
Lácteos 2007-2010”, puesto en marcha por la Federación
Nacional de Industrias Lácteas (FeNIL), es una campaña de
comunicación cofinanciada por el Ministerio de Medio Ambiente y
Medio Rural y Marino y la Unión Europea.
Los principales objetivos de esta campaña son
aumentar y fomentar el consumo de leche y productos lácteos en
general por sus cualidades saludables y nutricionales; reforzar
la creencia establecida entre el público en general de que los
lácteos son buenos y comunicar la diversidad de lácteos
existentes en el mercado.
Para el desarrollo del Plan se creó un panel de expertos
multidisciplinar que participa en el desarrollo de materiales
informativos dirigidos a la comunidad médica. La campaña ha
estado asimismo presente en congresos médicos de diversas
especialidades.
Para la difusión de esta
información se creó
www.lacteosinsustituibles.es,
una web actualizada y de referencia, con información sobre los
beneficios nutricionales de la leche y los lácteos, dirigida
tanto a médicos como a consumidores. Además, en 2009 se publicó
el “Libro Blanco de los Lácteos” que tuvo un gran éxito, con una
tirada inicial de 1.500 ejemplares y con más de 8.800 descargas
en la web en tan solo seis meses. |