VISION Y PERSPECTIVAS DEL SECTOR LACTEO

La opinión de CONAFE sobre una situación mejorable


       En nuestra opinión, consideramos que la labor iniciada por los ganaderos, en el marco de la selección y mejora ganadera, ha sido encomiable desde los primeros pasos dados en Anfe en el año 1971, y continuados por Conafe desde 1990. Asimismo consideramos que la actividad selectiva emprendida ha redundado en beneficio de los rendimientos productivos individuales y de la cabaña frisona del país, y por ende, ha contribuido a un mayor aporte económico en la actividad de las explotaciones lecheras. No obstante, el sector productor lechero es más amplio que lo que representa la parcela del grupo de selección y, como éste, está implícito en la desalentadora situación por la que atraviesa. Es por ésto por lo que pretendemos, mediante este breve documento, analizar la situación del sector productor desde la visión y perspectivas que nos permite nuestra realidad confederativa de selección, pero sin olvidar que formamos parte de un conjunto productivo más amplio con el que debemos aunar esfuerzos y criterios, y tratar, si es posible, proponer soluciones que coadyuven a mejorar la rentabilidad de las explotaciones y, en definitiva, mejorar la calidad de vida de los ganaderos.

      

          Hoy por hoy hemos de convenir que pasamos por un momento de crisis sectorial, sostenida en el tiempo, al menos en la parte de la producción que directamente nos atañe, e independiente de situaciones puntuales más o menos duraderas. Por ello, desde la Junta de Gobierno de la Confederación (entidad que representa fehacientemente a más del 25% de los productores de leche), no queremos permanecer pasivos ante tal situación y sí, por el contrario, contribuir a fomentar un sector unido, en la defensa de los objetivos que nos son comunes, transparente y estable, en la medida que nos sea posible.

 

1. Objetivos de la Confederación.

       Los principios inspiradores y los fines de la Confederación se encuentran ampliamente definidos, respectivamente, en los capítulos II y VI de los Estatutos .

      

      Creemos oportuno no soslayar algunos de los fines principales de la Confederación, lo que permitirá constatar que la defensa de los intereses a los que estamos haciendo referencia —mejora de la rentabilidad de las explotaciones y de la calidad de vida de los ganaderos— no está en contradicción con esos fines. Como de muchos es sabido algunos de estos son:

  • Preservar la pureza de la raza Frisona.

  • Gestionar y desarrollar el Libro Genealógico de la raza Frisona.

  • Coordinar el Control Lechero Oficial.

  • Estudiar permanentemente la evolución de la conformación de la raza Frisona (análisis morfológico individual por el sistema lineal).

  • Establecer los índices de mejora de la raza mediante la utilización de los rendimientos zootécnicos y morfológicos.

  • Desarrollar las pruebas de evaluación para la selección genética y promover la genética nacional.

  • Difundir y promocionar la raza Frisona.

  • Informar a los asociados y al sector sobre la mejora selectiva tanto masiva como individual

  • Defender los intereses de la raza Frisona ante los poderes públicos manteniendo estrechas relaciones con las distintas administraciones.

       Todos estos objetivos son propios, inherentes a la Confederación e inexcusables en su desarrollo. Pero en la realidad actual de la producción lechera existen necesidades del sector en las que CONAFE puede aportar trabajo, propuestas e incluso soluciones, bien con actuaciones exclusivas de la propia CONAFE, mediante integración en grupos o foros de trabajo específicos, o con la intervención puntual sobre temas cuya programación sea más complicada. En muchos aspectos la Confederación, o sus asociados, ya trabajan con esta orientación, pero su participación debería estar mejor normalizada e incluso ser más conocida.

 

2. Realidades de CONAFE a día de hoy.

       Quisiéramos recordar que Conafe está formada por 16 Asociaciones y Federaciones autonómicas (la Asociación Canaria está en período de formación) y es conveniente reafirmar la consistencia de nuestra Confederación:

  • 10.000 ganaderos de los 39.000 productores de leche con cuota (±25% de los ganaderos de España).

  • 540.000 reproductoras de las 1.100.000 frisonas que se ordeñan en nuestro país (±50% de reproductoras) y más 256.000 terneras y novillas menores de 24 meses.

  • En el aspecto productivo, indicar que todas las reproductoras del Libro Genealógico que gestiona la Confederación (540.000) están incluidas en el programa de Control Lechero, siendo la media productiva en el año 2003 de 9.368 kg de leche, en lactación natural.

  • En cuanto a estructura ganadera, los socios se han esforzado en incrementar sus explotaciones, pasando desde el año 1998 al 2003, de tener 45 a 56 reproductoras de media por rebaño.

  • El incremento productivo por vaca y año en lactación natural (≥240 días), en el mismo período, ha sido de más de 1000 kg de leche al pasar de 8324 kg/vaca/año a 9.368 kg/vaca con datos de C.L.O.

       Estas realidades evidencian que el trabajo técnico y la mejora genética han tenido un efecto positivo y manifiesto en los asociados a Conafe, que por otra parte son, sin duda, los ganaderos más profesionales y con mayores perspectivas de futuro en el sector lácteo español.

      

        Sin embargo, y aún a pesar de esta contribución de la genética al sector productivo lechero, la situación actual de éste es desalentadora y de futuro incierto, y las actuaciones que se están llevando a cabo no están lo suficientemente consensuadas con la industria y la distribución, las otras dos grandes partes de la actividad láctea.

 

3. Situación actual del sector lácteo.

       En nuestra opinión, y entre otros muchos más, seleccionamos algunos de los puntos por los que consideramos se está produciendo una situación de crisis en el sector lácteo:

  • Desilusión. Se da una desilusión generalizada y manifiesta en nuestros ganaderos, a lo largo de toda la geografía del territorio nacional, por falta de rentabilidad de las explotaciones ganaderas.

  • Hay un convencimiento general de que el esfuerzo en la mejora genética, en la inversión en instalaciones, compra de cuota, adecuación a la normativa de calidad y medioambiental no ha repercutido en el ganadero; ni en el balance económico neto de su explotación, ni en su consideración y papel dentro de la sociedad, ni en muchos casos siquiera en su calidad de vida o de trabajo.

  • Un futuro incierto. No se perciben, ni a corto ni a medio plazo, expectativas de mejora sobre la coyuntura actual.

  • Abandono. Se produce un constante abandono de explotaciones ganaderas, con cifras preocupantes para el tejido productivo (entre 5.000-6.000 ganaderías/año).

  • Falta de inversiones. Se adolece de falta de inversiones encaminadas a mejorar la productividad y calidad de la vida de los ganaderos, precisamente a consecuencia de la falta de confianza y rentabilidad del negocio y de la incertidumbre instalada en el sector.

  • Poco apoyo. Existen exiguas medidas de apoyo a las inversiones.

  • Ayudas. El reparto del régimen de ayudas de la PAC, y en especial el pago adicional, debería ser en función de criterios de rentabilidad futura de las explotaciones o de previsión de cuotas, y no para aquellas abocadas a un cierre inminente.

  • Precio de leche fluctuante. Deberían administrarse fórmulas que no permitieran excesivas fluctuaciones en el precio de la leche al productor.

  • Endeudamiento. Progresivo aumento del endeudamiento dentro del sector, produciéndose una situación de cautividad de los ganaderos frente a las centrales y, por tanto, una falta de independencia a la hora de tomar decisiones con criterio propio.

  • Carencia de rigor en las cuotas. Incumplimiento continuo del sistema de cuotas, siempre incentivado desde las centrales pero con la habilidad necesaria para que el sector productor llegue a creerse que es un gran favor de las "paternalistas" centrales hacía los "indefensos" productores. Esta situación crea un exceso de oferta en el mercado y por tanto un precio a la baja de la leche (situación ideal para la parte compradora que no tiene ningún obstáculo a la hora de seguir imponiendo precios).

  • Ausencia de programación ordenada de la actividad económica, técnica y social de la producción lechera. Existencia de múltiples entidades impermeables al trabajo de las otras que dilapidan esfuerzos y fragmentan el planteamiento de objetivos comunes para el sector.

  • Deficiente control sanitario. El control sanitario de la leche todavía no es una realidad en nuestro país a pesar de que el R.D. 1679/94 marque las pautas de producción y regula la comercialización de la leche desde hace 10 años. Actualmente un volumen importante de la leche que entra en las centrales lecheras españolas no cumple los requisitos mínimos de dicho R.D.

    • Menos de 100.000 bacterias/ml.

    • Menos de 400.000 CCS/ml.

    • Ausencia de inhibidores.

       Sin duda alguna, esta situación caótica a quien favorece es a la industria, que de nuevo se permite recoger y comercializar esta leche, pero imponiendo los descuentos que le parecen oportunos, dependiendo de la falta o abundancia de leche en los mercados. Estas irregularidades son realmente graves ya que más tarde o más temprano llegarán al consumidor y éste, con buen criterio, pondrá en entredicho el buen hacer del ganadero de vacuno selecto de leche y absolutamente todos seremos considerados infractores por igual.

 

       Los mercados alimentarios son extremadamente sensibles a los escándalos que pueden repercutir sobre la salud pública y no podemos ser tan ingenuos como para creer que estos problemas, que acechan actualmente a nuestro sector serán resueltos por otros agentes sociales.

 

4. Estrategias de futuro.

       Los 10.000 ganaderos que formamos CONAFE constituimos sin duda la base del futuro sector lácteo a medio y largo plazo. Estamos por tanto implicados inexorablemente en la transformación del sector.

 

       Sin olvidar nuestros objetivos específicos como Confederación, y sin pretender ocupar espacios más propios de otras organizaciones profesionales, es innegable nuestra actuación clara y manifiesta en defensa de los ganaderos asociados y del sector lácteo en general.

 

       La consecución de un sector lácteo competitivo y de futuro, en nuestro país, es responsabilidad compartida de Administración, Industria, Distribución y Producción, sin olvidar el destinatario final: el consumidor.

 

       Evidentemente los ganaderos y sus organismos representativos no queremos eludir nuestras responsabilidades y por eso, desde aquí, hacemos un llamamiento a nuestros asociados, a todos los ganaderos profesionales de CONAFE, a asumir, en nuestra tarea productiva, el cumplimiento de la legalidad, así como los retos que las nuevas políticas europeas nos imponen: Producir preservando el medio ambiente, la salud y bienestar de los animales, la higiene, la calidad de nuestros productos, etc.

 

       Creemos que sólo así preservaremos, ante la sociedad, la imagen de honradez y dignidad a la que tenemos derecho la mayoría de los ganaderos, que debe ser un activo importantísimo en nuestras relaciones con el resto de agentes operantes en el sector lácteo.

 

Junta de Gobierno de CONAFE

Enero 2005