OBSERVACIONES DE LA JUNTA DE GOBIERNO DE CONAFE AL PLAN DE REESTRUCTURACION DEL SECTOR PRODUCTOR LACTEO


 Nuestra Confederación integrada por Asociaciones/Federaciones, una por cada Comunidad Autónoma, tiene como objetivo principal subrogado, la coordinación de los programas de desarrollo y de mejora genética para la raza frisona, vaca productora de leche por excelencia. Programas que están dando sus frutos incrementando las producciones finales del sector ganadero, a nivel general, y el rendimiento económico de las explotaciones ganaderas, a nivel más particular. Las explotaciones que están adheridas a estos programas representan el 30% de las ganaderías que disponían de cuota antes del mes de Marzo, y el 70% del total de esta cuota. Estas circunstancias han hecho reflexionar a la Junta de Gobierno sobre el impacto que el Proyecto de Reestructuración de Sector Productor Lácteo puede tener para la mayoría de nuestros asociados, máxime si tenemos en cuenta que la media de kilogramos de cuota por asociado ronda los 470.000 kg. Por poner un ejemplo, la Federación Gallega, con mayor cantidad de explotaciones, cuenta con una media de 330.000 kg. Tales circunstancias nos hacen acreedores de manifestar nuestra opinión, orientada, como no puede ser de otra forma, a defender los intereses de la mayoría de nuestros ganaderos, a los que el Proyecto de Plan en poco beneficia.

 

Es cierto que el Proyecto de Real Decreto  cuyos primeros pronunciamientos se refirieron a potenciar un plan de abandono y de redistribución de cuota, en la que cada ganadero gozara con plena libertad de su derecho, tanto al abandono como para optar a la distribución en un año tan especial, fue generalmente bien aceptado. Sin embargo es en la posterior derivación del Plan hacia propuestas de distribución del Fondo, en tramos y cuantías, donde nuestra Confederación discrepa, creemos que justificadamente, al pretender justificar con ellos planteamientos de competitividad del sector, mantenimiento del medio rural y de las zonas con vocación productora.

 

La competitividad y el mantenimiento del medio rural son objetivos, entendemos que necesarios, pero que deberían abordarse de forma independiente. La competitividad en el marco europeo responde a criterios y objetivos meramente económicos para los que es necesario definir el modelo de explotación en el horizonte del período hasta el que está garantizado las cuotas. El mantenimiento del medio rural y ocupación del territorio son objetivos medioambientales y sociales, sin duda necesarios, pero cuyo desarrollo consideramos debe basarse en los correspondientes planes de desarrollo rural y sus correspondientes partidas presupuestarias. En cualquier caso este último objetivo no es ni mucho menos incompatible con la promoción de explotaciones competitivas y viables y por tanto con la dimensión necesaria.

 

            Hechas las anteriores matizaciones a un plan, cuya filosofía primigenia era la de un plan de abandono y una redistribución, a la que tuvieran derecho todos los ganaderos, ha derivado a un proyecto cuya puesta en práctica beneficia en muy poco a la mayoría de los ganaderos de nuestra Confederación. Si realmente queremos que el término de competitividad no sea solo un enunciado, consideramos que el Plan debería contemplar aspectos como los siguientes:

 

Construir un sector competitivo, según la realidad nos muestra, es necesario mantener un mercado libre de compra-venta de cuotas. No dejar un comercio libre vulnera los derechos de las empresas y va contra los principios básicos de la economía de mercado en el sistema generalizado en nuestro país. Limitar el crecimiento de las explotaciones que lo deseen, o que en una economía de escalas lo necesite, es poner trabas a la competitividad del sector por lo que pudiera caer el plan en un gran contrasentido. Las explotaciones que han realizado inversiones para mejorar su productividad y han adquirido cuota para asegurar más ventas que les permita ser viables, van a ser en su mayoría discriminados con el Plan propuesto. Podrán adquirir cuota en cuantía limitada, recibiendo o sin recibir pequeñas cantidades complementarias gratuitas.

 

            La competitividad y viabilidad de una explotación no debe desvincularse de la dimensión, necesaria para alcanzar ambos objetivos. Un análisis técnico-económico de la Dirección General de Planificación Económica y Coordinación Institucional del Ministerio de Agricultura, y en la que han participado seis CC.AA. de las que cuatro son de la Cornisa Cántabra, nos indica claramente qué dimensiones debe tener una explotación para estar en umbrales aceptables de viabilidad económica y optar a una competitividad en el sector. Los datos de las rentabilidades de 1.308 explotaciones son bien elocuentes. Estas explotaciones, considerando todos los ingresos de una explotación por litro de leche (venta de leche, de ganado, variaciones de inventario por compra-venta de ganado reproductor, subvenciones y otros ingresos) detraídos los gastos (de piensos, forrajes, amortizaciones, mano de obra asalariada, otros costes indirectos, etc.) les queda un margen neto de 10,2 %/litro. De aquí la explotación tiene que sacar el salario del ATP, la renta del capital invertido y la renta de la tierra. Echen cuentas quienes quieran acercarse al umbral de renta de referencia de 21.299 Euros que fija el MAPA para el 2005 (APA 4277/2004). Según el sueldo que se fija para cada ATP ¿Qué cantidad de litros de cuota será necesario para un ATP aceptable? Sin duda la respuesta está en más de 300.000 kg. de cuota por explotación. Cantidad que será bastante mayor si fijamos el horizonte de nuestras perspectivas en el 2014, en donde quedaran menos de la mitad de las 34.000 ganaderías de las que mantienen cuota a marzo de 2005. Si además de lo dicho constatamos que en la campaña 2002/2003 a 2004/2005 (marzo) han abandonado unas 5.300 explotaciones, de las que el 88% tenían menos de 75.000 kg., y por ende, han aumentado en un 5% las del estrato superior a 300.000 kg., viene a demostrar que puede constituir un error repartir cuota a quien está abocado al abandono y privar de los beneficios de una redistribución bien ordenada a quienes se están esforzando en dotar mejor sus explotaciones. No olvidemos que en el último año el sector se ha estructurado con movimientos libres de cuota, cercanas a las 250.000 Tm. Abogamos, pues, porque sean consideradas explotaciones prioritarias aquellas que por su dimensión y vocación estén dispuestos a resistir el horizonte del 2014, y a estas se les debe facilitar adquirir cuota del Fondo Nacional sin ninguna limitación en su cuantía.

 

            Por otra parte consideramos que el ganadero profesional no debe estar sometido a designios de intervención (ajenos en otros sistemas productivos), que determinen quién debe o no permanecer en el sector (pagando más o menos el abandono), y cuál debe ser su renta (limitando su crecimiento). Producir leche en el marco de la competitividad, debe ser un negocio empresarial y como tal debe reportar un beneficio adecuado que permita a los productores una mejor calidad de vida, acorde con la sociedad de bienestar actual (entendiéndose días libres, vacaciones, sueldo digno, etc).

 

            Nuestra Confederación considera por todo lo expuesto hasta aquí que la Administración debería variar los criterios de reparto y de acceso al fondo en la línea de considerar como preferente el estrato de ganaderías por encima de 250.000-300.000 Kg. de cuota donde sin duda se encuentran la mayoría de las que previsiblemente tienen que formar el tejido productivo en el horizonte del año 2014. Pedimos también que este estrato tenga acceso a la parte gratuita del Fondo.

 

           Por otra parte, consideremos que todas las explotaciones deben priorizarse también por:

  • Ser ganadero joven.

  • Venir cumpliendo con la normativa higiénico-sanitaria de calidad de la leche.

  • Tener planes de mejora y haber realizado inversiones en la explotación en los últimos años.

  • Haber comprado cuota a través de trasferencias en los últimos períodos.

  • Pertenecer a planes de mejora a los que conlleva el Control Lechero Oficial.

Por último, debe ser condición sine qua non, que las explotaciones que decidan acceder al Fondo, deben adquirir el compromiso serio y riguroso de continuidad dentro del sector. Dicho compromiso, a nuestro modo de ver, debe materializarse en que se impida transferir, ceder y acogerse a nuevos planes de abandono durante los próximos cinco años, e incluso, a la devolución de la reserva en cualquier caso de abandono, como forma de garantizar que el esfuerzo económico que realice la Administración, y por tanto la sociedad, sea recogido por los ganaderos que realmente creen en el sector, creen en la producción de leche y en sus posibilidades de futuro para ser competitivos en un mercado que sin duda cada vez es más exigente con nuestro trabajo.

 

Junta de Gobierno de Conafe