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EL FUTURO DE LAS CUOTAS DE LECHE Mariann Fischer Boel, Miembro de la Comisión Europea responsable del Desarrollo Rural y Agricultura |
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Bresccia (Italia), 29 de noviembre de 2007.-
Señoras y caballeros,
Es un gran placer para mi reunirme con ustedes hoy.
El asunto de las cuotas de leche es un tema cargado de emotividad. ¡No es necesario que les diga eso aquí en Italia!
Hace poco tiempo, tuve el placer de leer un informe de Assolatte (Associazione Italiana Lattiero Caseira) sobre el futuro de la Política de Agricultura Común (PAC), particularmente con respecto al sector lácteo.
Había puntos muy interesantes en el informe. Pero una frase en particular se clavó en mi mente, y fue lo siguiente (cito):
“La mitad de un siglo de aplicación del sistema de cuotas bloqueó cualquier posible mejora del nivel de autosuficiencia productiva de Italia”.
“La mitad de un siglo”. Cuando yo oí la situación expresada de esta forma, en mi mente vi un dibujo de un hombre intentando caminar con una carga pesada en su espalda. A él le encantaría quitárselo de encima, pero no ha sido capaz durante un cuarto de siglo.
Bien, como saben, en pocos años (2015) será tiempo de quitarle la correa a ese peso.
En ese cuarto de siglo desde que introdujimos las cuotas de leche, los tiempos han cambiado.
Uno de los principios fundamentales de la reformada PAC es que anima a los granjeros a basar sus decisiones de producción en el mercado, no en esquemas de apoyo específicos del producto.
No tiene sentido si les decimos que escuchen al mercado, pero un sistema de cuotas les refrena de seguir los mensajes de que el mercado está de paso.
Y esos mensajes son muy claros ahora. El mundo quiere más productos lácteos.
No podemos asumir que el mercado mantendrá el nivel de fuerza que ha mostrado en estos meses. Hay indicios de que está empezando a bajar.
Sin embargo, la Comisión cree que a largo plazo las perspectivas para el sector lácteo serán más consistentes. Aumentará la demanda de productos de valor añadido como el queso y el yogurt.
Ustedes conocen los factores que hay tras esto: la subida de sueldos en muchas partes del mundo, el aumento de las esperanzas con respecto a los alimentos, y una amplia gama de productos lácteos disponibles – gracias a la investigación, la innovación y la creatividad del sector.
El sector lácteo italiano estará muy bien asentado en este entorno. Ustedes hicieron una muy buena elección hace tiempo: utilizar su leche para hacer productos con valor añadido que dan unos grandes beneficios.
No creo necesario dar una conferencia sobre una estrategia basada en la calidad en un país donde cerca de un 50% de la producción de leche se va en productos con una Denominación de Origen Protegida!.
Y por supuesto, nadie que produzca un queso con una Denominación de Origen Protegida tiene nada que temer al fin del sistema de cuotas. La leche debe proceder de la región especificada – y en algunos casos, incluso de la raza de la vaca en particular. El aumento de las provisiones de otros Estados Miembros no formarán parte de la ecuación.
Así, los argumentos contra el sistema de cuotas son fuertes – para la Unión Europea e Italia. Y como he señalado muy claramente, no habrá propuesta del Comisión que haga revivir el sistema cuando este expire en 2015.
Esto significa que es momento de dejar el debate a un lado. El verdadero asunto ahora es: ¿cómo vamos hacia ese punto final? Yo estoy casada con un granjero. Se lo importante que es la previsibilidad para las inversiones.
Esta claro que las cuotas han ejercido una gran influencia a todos los niveles dentro del sector lácteo. La gente ha hecho grandes inversiones en base a ciertas expectativas. La gente necesita tiempo- y ayuda- para preparar el nuevo entorno que llega.
Este es un punto importante para el “Chequeo Médico” de la PAC, que yo lancé el 20 de noviembre.
La comunicación inicial de la Comisión sobre “Chequeo Médico” hace preguntas sobre como preparar el fin del sistema de cuotas. No da respuestas contundentes: es necesario que lo discutamos.
Sin embargo, hay ciertas cosas que podemos decir actualmente para llevar a debate.
Primero, contra el telón de fondo de un fuerte mercado lácteo mundial, ha habido llamamientos para abolir el sistema de cuotas.
Creo que esto es imposible.
Si observamos esta idea desde un punto de vista político, tengo que decir que no proliferaría. No puedo imaginarme al Consejo votando a favor de ella por mayoría.
Como acabo de decir, el sistema de cuotas ha ejercido una gran influencia a la hora de conformar nuestro sector lácteo. Si lo quitamos con un chasqueo de dedos, el proceso de adaptación, al menos, en algunas partes del sector sería brusco, penoso y probablemente totalmente destructivo. Podríamos también tropezarnos con problemas legales.
No es una opción real, pero así se mantiene nuestra atención en otra parte.
Una segunda sugerencia que oí –principalmente de Italia- es que la supertasa de la leche se debería cancelar o reducir este año. El argumento es que las recientes condiciones del mercado lo hacen inadecuado.
Esta es otra idea que tenemos que descartar.
Si suprimimos la supertasa, esto beneficiaría solo a aquellos productores que ya tienen excedentes con respecto a su cuota para este año.
Sería injusto para los productores que tuvieran poco o ningún beneficio desde el cambio – de hecho, esto sería para la mayoría de los productores. También suprimir la supertasa en esta última etapa podría dar esperanzas de que habría suspensiones tardías en los próximos años. ¿Se pueden imaginar cuanto dañaría esto a una gestión adecuada? La especulación estaría a la orden del día.
En cualquier caso, sería injusto para aquellos productores que respetan las normas y pagan la supertasa cuando les corresponde. Que en Italia se trata de la mayoría de los productores.
Además, ese movimiento en esta última etapa del año en cuanto a cuota se refiere, probablemente también sería injusto en términos de producción extra de leche.
Así, de nuevo: por favor, tachemos esta opción.
Una tercera sugerencia que he oído es que permitamos un comercio de cuotas entre los Estados Miembros.
Este no es un asunto sencillo.
A primera vista, el mercado de cuotas a través de los límites nacionales puede parecer atractivo. Permitiría que la producción se moviera - que es lo que sucederá cuando termine el sistema de cuotas.
Pero las fuerzas contra el movimiento no serían idénticas en los dos casos diferentes.
Sin las cuotas, podríamos esperar, mucho tiempo, que la producción tuviera lugar principalmente en zonas donde es más competitiva.
Con cuotas, la competitividad no es el único factor importante que decide donde tendrá lugar la producción. Otro factor es el acceso al capital –porque los derechos de cuota cuestan dinero. Y por unas cuantas razones, los productores que tienen los bolsillos más anchos ahora, no son necesariamente aquellos que son más eficientes, o lo serán en el futuro.
También, incluso muchos Estados Miembros no permiten el mercado de cuotas libres dentro de su propio territorio, así es bastante improbable que acepten una propuesta para un amplio sistema de la UE.
Por lo tanto, no creo que el mercado de cuotas a través de los límites nacionales sea una buena solución para los retos a los que nos enfrentamos.
Hasta ahora, yo he hablado sobre posibilidades que no se llevarán a cabo. Déjenme pasar a lo que podríamos e incluso deberíamos hacer.
Una cosa está más clara que el agua: de hecho, hay un fuerte apoyo por un aumento en las cuotas tan pronto como sea posible.
Por lo tanto, no es un secreto que, en la última reunión del Consejo de Agricultura de este año, yo propondré que la cuota aumente un 2% para la cuota del año que viene.
El mercado puede tomarla. Esto está claro desde nuestro análisis.
Después de eso, creo que es adecuado que el aumento adicional de la cuota será nuestro principal medio de preparación para el fin del sistema en 2015.
Pero por supuesto, este es un tema para el “Chequeo Médico” de la PAC. Y cuando lo observamos detenidamente, debemos tener en cuenta una serie de intereses. ¡No todos están entusiasmados con hacer menos pesada la carga de la cuota. – incluso en Italia!
Una cuestión relacionada es si la tasa del aumento de cuota sería el mismo para cada uno de los Estados Miembros o sería diferente.
Y estoy abierta a cualquier argumento sobre esto, pero particularmente no me entusiasma un argumento diferenciado. Y no me gusta la idea de las subidas temporales o provisionales. Esto no funcionaría. Si no se sabe como será la situación el año siguiente, un granjero no invertirá.
En cualquier caso para encontrar la combinación de medidas adecuadas es necesario un trabajo de alta calidad.
Déjenme decirles el punto final.
Hay ciertas zonas en la Unión Europea –especialmente pero no de forma exclusiva las zonas de montaña- que dependen fuertemente de la producción láctea, porque no sería viable ninguna otra actividad económica para ellos. Sin el sistema de cuotas, ellos podrían enfrentarse a problemas muy serios.
No tengo intención de dejarles colgados.
Hay más de una posibilidad de ayudarles. Una es a través de la política de desarrollo rural. Otra podría ser llevando a cabo medidas de apoyo específicas en el revisado “Artículo 69”. Este artículo está en la Regulación sobre el Régimen de Pago Único. Este permite a los estados miembros retenciones de los pagos desacoplados y emplear el dinero en proyectos de la granja o proyectos de calidad en este sector. Creo que podríamos hacer que las normas fueran más flexibles para ayudar a estos nuevos retos.
Déjenme terminar.
Cero que podemos permitirnos ser optimistas sobre el futuro del sector lácteo – en Italia, y en el resto de la Unión Europea así como un todo. Nosotros no estamos donde estábamos hace un cuarto de siglo – y el cambio ha sido para mejor. Las montañas de mantequilla se han esfumado. La variedad de productos lácteos que podemos proporcionar han crecido muchísimo. Y la gente está ansiosa por comprarlos.
Los nuevos tiempos exigen políticas diferentes. El sistema de cuotas tuvo una vuelta lógica a los 80; esta lógica ya no es válida.
Es tiempo para un nuevo planteamiento. Es tiempo de poner punto y final a un sistema que se suponía que era tradicional pero que habrá durado 30 años cuando termine. Pero debemos encaminarnos hacia el nuevo planteamiento con paso continuo, no precipitado.
El sector lácteo se va a quitar ese duro peso que ha estado llevando durante 25 años. Pero es necesario que nos quitemos la correa con mucho cuidado y encontremos una solución sustentable para el sector lácteo en Europa!
Gracias. |