LA PRODUCCIÓN DE LECHE EN 2007/2008 ALCANZA LOS 5,92 MILLONES DE TONELADAS SIN LLEGAR A LA CUOTA MÁXIMA


Efeagro.- La producción nacional de leche de vaca durante la campaña 2007/2008, finalizada el pasado 31 de marzo, ha alcanzado los 5,923 millones de toneladas, 122.239 toneladas menos que la cantidad máxima de referencia, por lo que no habrá multa láctea, según el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA).

              

Las cantidades nacionales de referencia de entregas a compradores y de ventas directas establecida a España para el período 2007/08, son de 6.050.995.383 kilos con un contenido de materia grasa de referencia de 36,37 g/kg. de venta a industria y 65.954.617 kg. de ventas directas.

              

Los datos declarados por los 411 compradores autorizados reflejan que hay 11.768 ganaderos con entregas superiores a su cantidad de referencia disponible, por un total de 307.632 toneladas en exceso.

              

Por otro lado, del total de productores que han hecho entregas inferiores ó iguales a su cantidad de referencia disponible en el período, se han generado unos sobrantes totales de 373.814 toneladas.

              

El importe de las retenciones efectuadas en el período 2007/08 por 247 compradores autorizados asciende a 8.663.136,83 euros y han sido realizadas a un total de 11.707 productores cuya devolución fue efectiva el 20 de mayo de 2008.

 

Análisis

 

Los buenos precios de la leche en origen registrados en la campaña 2007/08, que finalizó el pasado 31 de marzo, con subidas que llegaron al 45%, no ha animado a los ganaderos españoles a aumentar la producción láctea y han vuelto a cerrar sin alcanzar la cuota máxima con 5,923 millones de toneladas.

                  

Resulta paradójico que un país como España, que tiene un consumo interno de leche de vaca superior a los nueve millones de toneladas, que no se cubre más que en un 65% con la cantidad máxima permitida de producción de seis millones de toneladas, los productores se queden por debajo de ese tope, a pesar de los buenos precios.

                  

Los factores determinantes a la hora de desanimar a los ganaderos de vacuno de leche a apostar por la producción podrían ser, según apunta el sector, el miedo a la temible supertasa, por rebasamiento nacional de la cuota, o la incertidumbre imperante tras los sucesivos y variados planes de abandono y de regulación del sector lácteo en los últimos años.

                  

Si hasta ahora eran los bajos precios de la leche en origen los que desincentivaban a los ganaderos a producir, por la escasa o nula rentabilidad de sus explotaciones, en un contexto de incremento de costes de producción, tanto normativos como inputs, ahora parece que es la incertidumbre la que marca la pauta.

                  

Tras la propuesta de Bruselas de eliminar el régimen de cuotas a partir de 2015, la falta de concreción en los sucesivos incrementos de cuota nacional que se producirán hasta entonces en cada Estado comunitario y los incrementos lineales del dos por ciento aprobados para esta misma campaña desalientan a los ganaderos.

                  

La campaña 2008/09 ya lleva tres meses de andadura pero los ganaderos no saben como planificarla, habida cuenta de que en el Banco Nacional de Cuotas Lácteas hay 320.000 toneladas de cuota pendientes de repartir, procedentes de ese incremento del dos por ciento otorgado por Bruselas y del Plan de Abandono del pasado año.

                  

A estas 320.000 toneladas de cuota que aún no se sabe cómo, cuándo, ni con qué criterios se repartirá entre los ganaderos que lo soliciten, hay que sumar las 122.000 toneladas de leche que se han dejado de producir este año; por lo que el sector tendrá un margen de crecimiento de 440.000 toneladas hasta los 6,34 millones de toneladas.

                  

Repasando los precios que el consumidor español ha pagado por la leche en el último año, con encarecimientos superiores al 25% en tasa interanual, justificado todo ello por un contexto mundial de escasez de leche, no se entiende que la Administración no apueste por producir, al menos, el máximo permitido por Bruselas.

                  

Con la que se avecina y puestos a apretarse el cinturón, tal y como aconseja el Gobierno, quizá abría que apretárselo también al Banco Nacional de Cuotas Lácteas para poner en circulación el potencial de producción que lo engorda esta campaña para que redunde en beneficio del ganadero, de la industria y del bolsillo de los consumidores.