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Nota
de prensa.-
ASAJA, COAG,
UPA y
Cooperativas
Agro-alimentarias
han enviado una
carta a la
ministra de
Medio
Ambiente,
Medio Rural
y Marino,
Elena
Espinosa, en
la que
denuncian la
situación en
la que se
encuentra el
sector
productor y
piden a la
Administración
un mayor
control ante
las
situaciones
de abuso por
parte de
algunos
compradores
de leche
cruda y de
la
distribución.
En su carta,
las OPA y
Cooperativas
denuncian la
grave
situación en
la que se
encuentran
una gran
parte de las
explotaciones
ganaderas y
que está
poniendo en
peligro la
continuidad
de la
producción
de leche de
vaca en
España, así
como la
viabilidad
del tejido
industrial
español.
En este
sentido, el
sector
productor
denuncia que
algunas
empresas
están
anunciando
que van a
dejar de
recoger la
leche, lo
que fomenta
la entrada
de leche
foránea
produciéndose
de forma
artificial
una
sensación de
que “sobra
leche” lo
que provoca
una espiral
de precios a
la baja.
Asimismo, el
sector acusa
a algunos
grupos
industriales
de
abastecerse
de un cierto
volumen de
leche
procedente
de otros
países,
especialmente
de Francia y
Portugal.
Esto ya no
se hace de
manera
coyuntural,
cuando los
precios
están bajos,
sino de
forma
estructural
y
relacionada
con acuerdos
de esas
mismas
industrias
con los
ganaderos en
ese país.
En este
sentido, las
OPA y
Cooperativas
quieren
hacer
hincapié en
que en los
acuerdos de
precios, que
en estos
momentos se
están
negociando,
entre
productores
e
industriales
franceses ya
se habla
claramente
de la
necesidad
de poner
precio en
función de
la
“retirada”
de un 20% de
su
producción
para
mantener los
precios en
el mercado
nacional
francés. Y
cada vez es
más difícil
hacer esa
“retirada”
vía
exportación
de quesos o
mediante la
venta a la
intervención
y más fácil
hacerla
mediante
exportaciones
al mercado
español.
Cada día
tienen más
presencia en
España
empresas de
capital
francés, tal
y como
muestra la
reciente
compra de Forlasa por
el grupo
Lactalis.
Otro tema
que preocupa
mucho al
sector
productor es
el retraso
en los pagos
por parte de
algunas
industrias
importantes
de este
país. En
estos
momentos,
encontramos
industrias
que ya pagan
entre 60 y
120 días,
muy por
encima de lo
que marca la
Ley. Esta
estrategia
de retrasar
los pagos
puede
extenderse
entre el
resto de
industrias.
Además de
esto, las
organizaciones
agrarias y
cooperativas
denuncian
también en
su carta a
la ministra
Espinosa que
algunas de
las
industrias
que operan
en España
llegan en
ocasiones a
repartirse
las rutas o
las zonas en
las que
recogen,
produciéndose
situaciones
de casi
oligopolio
que tanto
daño hacen a
los
productores
pues diezman
su ya de por
sí reducida
capacidad de
negociación.
Igualmente,
el sector
productor
critica
duramente la
banalización
continua que
hace la
distribución
de la leche
líquida y de
otros
productos
lácteos de
gran consumo
al
utilizarlos
como
producto
reclamo o
ser objeto
de
frecuentes
descuentos y
ofertas.
Finalmente,
el sector
productor
considera
que por
parte de la
industria
hay un
incumplimiento
permanente
de los
acuerdos
firmados por
sus
representantes,
no sólo del
acuerdo
firmado en
el mes de
julio pasado
sino de
otros
acuerdos
interprofesionales
que habían
sido
adoptados en
relación con
los
contratos y
su
funcionamiento.
A juicio del
sector
productor,
todas estas
consideraciones
demuestran
que a pesar
de las
medidas para
mejorar la
transparencia
de la cadena
de valor y
de los
esfuerzos
del MARM,
continúa
existiendo
un
importante
desequilibrio
en la cadena
láctea de
forma que el
poder de
negociación
de los
productores
se encuentra
prácticamente
anulado.
Esto se
traduce en
una gran
debilidad
del primer
eslabón de
la cadena
que impide
una mejor
redistribución
del
beneficio en
el conjunto
de la cadena
de valor y
la
consolidación
de prácticas
de abuso de
poder en las
negociaciones.
La situación
no es nueva
sino que se
repite desde
hace muchos
años. Los
intentos por
parte del
sector
productor de
cambiar la
tendencia
están
resultando
infructuosos
pues se
choca con el
muro
infranqueable
de las
industrias a
las cuales
favorece la
situación de
inestabilidad.
Por ello, las OPA y
Cooperativas
consideran
que a corto
y medio
plazo las
soluciones
pasarían por
un mayor
control por
parte de las
Administraciones
de las
actuaciones
de abuso de
la industria
y de la
distribución
que les
producen
unos
beneficios a
costa de la
bajada de
las rentas
de los
ganaderos,
así como
revitalizar
el espíritu
del Acuerdo
Lácteo que
se firmo el
año pasado.
Así mismo,
se precisa
una apuesta
clara por el
sector
lácteo
nacional,
que
proporciona
leche de
calidad y a
precios
competitivos. |