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MAPA, 10 de
noviembre de 2004. La Ministra de
Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, ha afirmado este
miércoles en Cáceres, en la inauguración del Congreso Internacional
sobre la PAC, que aunque la Política Agraria Común puede seguir
evolucionando, y presentarse bajo diversas formas de apoyo, la Unión
Europea y los países que la integran van a seguir apoyando sus
agriculturas respectivas de la forma que sea necesario.
La Ministra ha
asegurado que la función de la agricultura y los agricultores en la
producción estratégica de alimentos de calidad y de materias primas, y
su contribución a la ocupación y articulación del territorio,
conservando y manteniendo el medio ambiente y el paisaje, son
elementos fundamentales en la opción de la sociedad de mantener el
apoyo a una agricultura sostenible.
Elena Espinosa ha analizado el proceso de Reforma de la PAC, nacido
como consecuencia de la Agenda 2000, y su desarrollo en España y ha
explicado los ejes sobre los que se articula el modelo español, y su
desarrollo en la aplicación de la reforma, que tiene como objetivo
básico posibilitar el máximo aprovechamiento sostenible de los
recursos naturales y contribuir a la creación de la riqueza nacional,
así como al mantenimiento y ocupación del territorio. El documento, ha
precisado la Ministra, tras su distribución a las CC.AA y las OPAs
comienza a ser analizado este mismo miércoles en Madrid.
El modelo, según ha explicado la Ministra, establece por una parte el
máximo acoplamiento posible que permite la normativa comunitaria, para
asegurar durante un período transitorio, que no se produzcan cambios
bruscos derivados de las decisiones de producción de los agricultores
que conduzcan a desequilibrios territoriales. En este sentido, Elena
Espinosa ha asegurado que al Gobierno le preocupa extraordinariamente
el mantenimiento de la actividad productiva.
La prudencia ha sido un elemento fundamental a la hora de configurar
el modelo, ha precisado Espinosa, quien ha explicado que podría ser
que con el desacoplamiento total los cambios fuesen menos intensos que
los que estiman los más pesimistas, pero hay que recordar que el
desacoplamiento total es irreversible en la Reforma aprobada, mientras
que el acoplamiento parcial puede liberarse en cualquier momento.
La Ministra de Agricultura ha señalado que las rentas y ayudas de los
agricultores se mantendrán con el nuevo esquema de desacoplamiento
parcial, si se realizan las mismas actividades que en el pasado y que
si los agricultores deciden renunciar a la actividad de producción
será porque económicamente, y a nivel personal, les resulta más
interesante. También ha indicado que este ajuste dirigido y
controlado, con las ayudas parcialmente acopladas, va a permitir
utilizar plenamente los elementos de regulación comunitaria, sin
pérdida de recursos financieros y con pequeños ajustes nacionales.
Como segundo eje del modelo español, Elena Espinosa ha señalado que se
pretende utilizar el Art. 69 del Reglamento comunitario, para la
articulación de una medida orientada a las zonas desfavorecidas, donde
la agricultura es más frágil, que garantice el mantenimiento del
tejido económico y social a través de un estímulo a la continuidad de
la actividad productiva y de la ocupación y permanencia en el
territorio.
También ha explicado que el modelo se completa a través de la
modulación de las ayudas directas, por encima de 5.000 euros,
establecida con carácter obligatorio por la reglamentación
comunitaria. Los recursos procedentes de la modulación, ha señalado la
Ministra, deben destinarse a potenciar el segundo pilar del desarrollo
rural y en su aplicación por el modelo español se pretende que vayan
destinados a los propios agricultores para facilitar su adaptación a
la reforma.
En su intervención ante el congreso, Elena Espinosa, ha hecho una
mención especial a los productos mediterráneos, no solamente porque su
aprobación fue separada en el tiempo del resto de la Reforma, sino
también por las peculiaridades y singularidades de tales productos y
por su especial incidencia en la agricultura española. Así ha indicado
que el modelo de aplicación de la ayuda al olivar se integra en el
modelo general a través de los objetivos comunes, aunque presenta sus
particularidades frete al resto de cultivos ya que se trata de un
cultivo permanente, no sujeto a las alternativas de producción de los
cultivos anuales y además es un sector que no se vio afectado por las
reformas de la PAC de 1992 y de la Agenda 2000, y por ello las
consideraciones sobre el grado de desacoplamiento de las ayudas tienen
un carácter específico para este sector.
La Ministra de Agricultura ha señalado que el modelo de ayuda a este
cultivo pretende mantener el olivar, que se considera un patrimonio
fundamental en nuestro país, no sólo desde un punto de vista
económico, sino también medioambiental, paisajístico y cultural. Para
ello se estima deseable que con el nuevo régimen de ayudas no se
produzcan distorsiones graves en las economías de los sistemas de
producción del olivar. También se quiere completar el apoyo al olivar
que presenta mayor fragilidad frente a la reforma, derivada de la
falta de alternativas para otras actividades, así como mantener el
esfuerzo a favor de la calidad a través de los programas de las
organizaciones.
Los parámetros y cifras concretas con que se va a instrumentar el
apoyo al olivar serán objeto de ajuste y concreción en las
negociaciones que se están iniciando estos días, según la Ministra.
Respecto al algodón y el tabaco, Elena Espinosa ha indicado que en sus
procesos se dan algunas de las características del olivar, como la
ausencia de reforma intermedia, pero que en ellos el margen de
decisión es más estrecho. |