SIMPLIFICAR LA POLITICA AGRICOLA COMUN

Fuente: Newsletter de la Dirección general de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea


Gracias a las reformas de 2003 y 2004, la política agrícola común (PAC) se ha simplificado considerablemente. La Comisaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Mariann Fischer Boel, ha fijado como prioridades aligerar la legislación y reducir la burocracia. En otoño presentará al Consejo un informe sobre la simplificación de la PAC en el que, además de los regímenes de ayuda, se examinarán otras soluciones que permitan alcanzar este objetivo.

 

Es innegable que las reformas de la PAC que se han llevado a cabo recientemente simplificarán la vida de agricultores y administradores por igual, si bien, en algunas ocasiones, el período de transición inicial puede crear cierta complejidad. Gracias a la implantación del régimen de pago único, los agricultores tendrán que cumplimentar menos impresos y, de este modo, la mayoría de las ayudas directas a los agricultores se concentrarán en un pago único por explotación que se abonará a cada empresa agrícola, con lo que se reducirán automáticamente los trámites administrativos.

 

En palabras de la Comisaria Fischer Boel: «El tiempo empleado por los agricultores en cumplimentar impresos es tiempo perdido que no se dedica al trabajo de verdad. Si logramos reducir las tareas administrativas que tanto los agricultores como las empresas agrícolas se ven obligados a realizar, la recompensa en términos de competitividad y nuevas oportunidades laborales será evidente».

En buena lógica, el paso siguiente será reestructurar las organizaciones comunes de mercado (los regímenes): armonizar las normas de intervención, las medidas de sostenimiento de los mercados, los contingentes de importación, las restituciones por exportación y producción y la notificación de datos. Este proceso ya ha comenzado, como lo atestigua claramente la nueva estructura de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural.

 

Ahora bien, la Comisaria Fischer Boel no se conforma con lo conseguido hasta ahora. En una conferencia sobre agricultura organizada el 4 de abril de 2005 en Münster (Alemania) por el grupo FDP del Bundestag (Cámara Baja alemana), manifestó que espera vivamente el día en que haya un régimen único que englobe todos los productos agrícolas.

 

La ventaja de un régimen de este tipo es que se contaría con unas normas más fáciles de entender y cumplir (menos costosas para agricultores y gestores) y con una PAC que a los consumidores y contribuyentes les resultaría más transparente y comprensible, con lo que mejorarían su legitimidad democrática y su sostenibilidad a largo plazo.

 

Es evidente que la simplificación no sólo puede conseguirse racionalizando los regímenes de ayuda de la PAC. La consecución de los objetivos que se persiguen con la iniciativa de la Comisión «para legislar mejor» aconseja ir más allá de la estructura de la PAC y examinar detenidamente su modo de gestión.

Para muchos, la PAC es sinónimo de normativa compleja. La legislación agraria ha ido aumentando continuamente a lo largo de cuarenta años y en la actualidad representa una parte considerable de todo el Derecho comunitario. En muchos casos hay razones de peso que justifican la existencia de estas normas y un cierto grado de complejidad es inevitable, ya que la PAC tiene que tener en cuenta la enorme variedad de condiciones presentes en la Unión Europea. Por otro lado, el considerable volumen de dinero público que hay en juego hace imprescindible una gestión cuidadosa y responsable.

 

A pesar de que la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural está a la cabeza de la Comisión en lo que a simplificación de la normativa se refiere, aún queda margen para las mejoras. Por ejemplo, es posible eliminar la legislación obsoleta o elaborar normas comunes que aborden asuntos parecidos que surgen en diferentes ámbitos de la PAC, en lugar de contar con una plétora de normas aisladas.

 

La Comisaria Fischer Boel hace hincapié en que la simplificación de la PAC no es una tarea que incumba únicamente a la Comisión. Puesto que los Estados miembros desempeñan una función de primer orden en la adaptación y ejecución de la PAC, es de vital importancia que intervengan plenamente en el proceso de simplificación. Ello puede hacerse a dos niveles básicos:

  • adoptando reformas que no entrañen nuevos regímenes especiales ni excepciones;

  • estableciendo normas nacionales de transposición y aplicación basadas en los principios de claridad y sencillez.

Lo que la Comisaria Fischer Boel aspira a ver en última instancia es una PAC que «siga reflejando las verdaderas complejidades económicas y medioambientales de Europa pero que se haya desembarazado de toda complejidad burocrática innecesaria».