VUELVE EL CERTIFICADO VETERINARIO

Suspendida la vigencia de la Orden que suprimía el certificado veterinario, se reaviva el enfrentamiento entre técnicos, ganaderos y sindicatos.

Para los veterinarios la supresión del certificado no se había hecho desde un “punto de vista técnico”. Para algún sindicato el certificado es sólo “un impuesto revolucionario”.


Redacción, 22 de septiembre de 2008.- El pasado 16 de septiembre la Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, intervenía ante el Senado donde subrayó el cumplimento por parte del Gobierno de la Proposición no de Ley sobre la eliminación del Certificado Veterinario, según lo acordado unánimemente por todos los Grupos de la Cámara, mediante la elaboración de la Orden del Ministerio de la Presidencia de octubre de 2007 para la supresión de dicho certificado.

 

Entre las ventajas de esta Orden (PRE/2893/2007) se apuntaba que eliminar la obligatoriedad del Certificado supondría para el sector ganadero el ahorro de 64 millones de euros (una media de 24 € c/u).

 

Dicha Orden está actualmente recurrida ante los tribunales a instancias del Consejo General de Colegios Veterinarios de España. El Presidente del Consejo, Juan José Badiola, manifestó en aquel momento (octubre de 2007) que la eliminación del Certificado Veterinaria reduciría las garantías de seguridad alimentaria.

 

Según ha manifestado Elena Espinosa, el recurso interpuesto por el Consejo General de Colegios Veterinarios de España “es una actuación legítima en el ordenamiento jurídico, que el gobierno no comparte, aunque respeta la decisión judicial”. La ministra también reiteró ante el Senado la confianza en su Departamento en los controles veterinarios oficiales y los efectuados a los bovinos mayores de 24 meses antes de liberarse al consumo, así como en la eliminación de los Materiales Especificados de Riesgo (MER), para la garantía de la seguridad alimentaria.

 

Por su parte, ganaderos –entre los que se encuentran los criadores del Libro Genealógico– y sindicatos agrarios se muestran a favor de la eliminación, argumentando que el Certificado sólo supone un coste más para el sector ganadero, con igual nivel de seguridad. España es, además, el único país de la Unión Europea en el que se exige este requisito.

 

Recientemente, la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional acordó suspender la vigencia de la mencionada Orden ministerial, mediante Auto de fecha de 22 de abril de 2008, accediendo a la medida cautelar que había solicitado el Consejo General, hasta la resolución del procedimiento principal. Ante esta decisión, sin embargo, la Abogacía del Estado podría interponer recurso de súplica.

 

El Certificado Sanitario se instauró para reforzar las garantías sanitarias cuando apareció el llamado mal de las vacas locas. Se requería para constatar que los animales eran aptos para el consumo al no padecer encefalopatía espongiforme transmisible (EET) u otras patologías. Así se recoge en el anexo XI del Real Decreto del Plan Integral Coordinado de Lucha y Control de la EEB en diciembre de 2001.