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MAPA, 19 de
junio de 2006.-
En su intervención
sobre el plan de acción Comunitario sobre la protección y el bienestar
de los animales para el periodo 2006 - 2010, abordado en el Consejo de
Ministros de la Unión Europea que se celebra en Luxemburgo, la
ministra Elena Espinosa ha resaltado la necesidad de contar con el
debido asesoramiento científico a la hora de avanzar en la adopción de
nuevas líneas de actuación.
En este sentido la Ministra ha señalado que cualquier medida debe
estar basada en un sólido análisis científico que tenga en cuenta la
realidad de una Unión Europea de 25 países con gran variabilidad
geográfica y climática, añadiendo que igualmente cualquier propuesta
debe ir acompañada de un riguroso análisis de impacto socio-económico
que tenga en consideración, entre otras cuestiones, materias de medio
ambiente, de seguridad alimentaria y de sanidad, así como las
distintas condiciones de producción.
Por otra parte, Elena Espinosa ha indicado la conveniencia de dar a
conocer a la sociedad tanto las medidas ya existentes en esta materia,
como los esfuerzos que viene realizando el sector productor para
adaptarse al nuevo modelo de producción agrícola, más riguroso en
temas relacionados con la sanidad, la seguridad alimentaria, el
medioambiente y el bienestar animal.
Sobre este particular, la Ministra ha recordado algunos datos del
Eurobarómetro sobre bienestar animal publicado en 2005, según los
cuales mientras que el 66 por ciento de los encuestados consideraba
positivo el bienestar y la protección de las vacas lecheras, sector
que no cuenta con legislación específica, solo el 32 por ciento
opinaba lo mismo de las gallinas ponedoras, sector que si dispone de
legislación comunitaria especifica.
Según esta misma encuesta, sólo el 45 por ciento de los consultados
opinaba que las condiciones de bienestar animal eran mejores en la
Unión Europea que en el resto del mundo, cuando, ha señalado la
Ministra, somos con gran diferencia los que tenemos una normativa más
extensa sobre la materia.
No podemos comenzar a discutir normas de bienestar animal para nuevas
especies, ha resaltado Elena Espinosa, ni reforzar las ya existentes,
cuando la mayoría de la sociedad no conoce que tenemos una
reglamentación básica, y normas específicas para terneros, porcino,
avicultura de puesta o transporte de animales, ni se sabe que
actualmente estamos discutiendo una directiva para la avicultura de
carne.
La ministra ha añadido que el conocimiento de esta realidad permitirá
a la sociedad valorar el esfuerzo, facilitando que ese modelo europeo
de producción tenga su reconocimiento en los mercados, y permitiendo
la existencia de una producción ganadera europea con unos costes
superiores a la de sus competidores.
Elena Espinosa ha querido igualmente destacar los esfuerzos realizados
por los ganaderos para cumplir con el modelo europeo de producción,
afirmando que este factor debe tenerse en cuenta de cara a las
negociaciones con la Organización Mundial de Comercio, recomendando
por tanto orientar los esfuerzos hacia la armonización y el
reconocimiento internacional de las normas de bienestar animal en
foros como la Organización Internacional de Sanidad Animal.
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