LA UNIÓN EUROPEA AMPLÍA AL NORTE DE FRANCIA LA ZONA DE PROTECCIÓN FRENTE A LA LENGUA AZUL


EFEAGRO, 28 de agosto de 2006.- Expertos de los 25 países de la Unión Europea (UE) acordaron ayer ampliar la zona de protección frente a la lengua azul que, con un radio de 150 kilómetros, cubrirá toda Bélgica y Luxemburgo, la mayor parte del territorio holandés, así como varias regiones del oeste de Alemania y del norte de Francia.

           

Según un comunicado de la Comisión Europea, el comité de la Cadena Alimentaria y de la Salud Animal, formado por técnicos de los Veinticinco, respaldó la propuesta del Ejecutivo comunitario de revisar las medidas de control frente a la lengua azul. Esta epizootia ha sido detectada en las últimas semanas en diversas explotaciones del sur de Holanda y sureste de Bélgica y en áreas de Alemania fronterizas con esos dos países.

           

Ayer, la Comisión informó de que este brote ha sido causado por una cepa de origen africano hasta ahora no detectada en Europa y que ya ha sido aislada por el laboratorio belga de referencia, el Centro de Estudios e Investigaciones Veterinarias y Agroquímicas (CERVA).

           

La decisión de ayer, que será adoptada formalmente por Bruselas en los próximos días, amplía la zona de protección, en la que quedan restringidos los movimientos de rumiantes y donde las autoridades nacionales deberán llevar a cabo controles para comprobar si hay más reses infectadas.

           

En la zona de 20 kilómetros establecida en torno a los focos de la enfermedad, se mantendrá la prohibición de movimiento para los animales, de la que sólo quedarán exentas las reses que vayan a ser sacrificadas o recolocadas dentro de dicha zona o a otra explotación dentro del radio de 150 kilómetros de la zona de restricción. Los movimientos de animales fuera de la zona de restricción quedarán sujetos a estrictos controles y deberán ser aprobados por veterinarios y, si el traslado es a otro Estado miembro, éste deberá dar su visto bueno.

           

La Comisión Europea insistió en que continuará vigilando muy de cerca la situación en torno a la lengua azul, en coordinación con las autoridades nacionales, y las medidas de prevención se adaptarán en función de la evolución de la enfermedad.

           

La lengua azul es una epizootia relativamente frecuente en explotaciones del sur de Europa pero hasta ahora no se había detectado en países del norte del continente. La enfermedad afecta a vacas, ovejas y cabras pero no al ser humano.