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14.12.2017 - 3.56 h

Uso de los MIR procedentes de la analítica de control lechero



admin

En el salón de conferencias del Departamento de Reproducción Animal del INIA, se celebró el pasado martes 12, una jornada técnica sobre el uso de los MIR (espectroscopia de infrarrojo medio) organizada por CONAFE con la colaboración del Departamento de Reproducción Anima (lNIA)  y la empresa FOSS, especializada en crear soluciones integrales que garantizan y mejoran la calidad de los alimentos•


Redacción.- La presentación de la jornada correspondió a Clara Díaz, investigadora OPIS del centro, que esperaba, “fuera muy fructífera para todos dado el momento estimulante en el que vivimos, para los que nos dedicamos a la mejora genética, congratulándose de ver gente que está dispuesta a ir más allá para sacar rendimiento a toda la información que se está generando”.

A continuación Sofía Alday, directora gerente de CONAFE, presentó al primer ponente de la mañana Noureddine Charfeddine, del departamento técnico de CONAFE, que esbozó lo que iba a ser el objetivo de la jornada.

Objetivo que no era otro que hablar de qué son los MIR y cuales son las oportunidades y los desafíos que tienen los estudios y trabajos que se están haciendo con ellos y qué que tipo de información adicional pueden aportar al control lechero. Al tiempo conocer la visión de la empresa Foss sobre este punto y ver si hay posibilidades de formar un grupo de trabajo del que formen parte los laboratorios interprofesionales, las entidades de Control Lechero, Conafe, y la investigación y desarrollo por parte del INIA. La industria láctea tendría mucho que decir en este campo, comentó Noureddine.“Tenemos que intentar construir una base de datos con espectros MIR a nivel nacional”.

Por parte de la empresa Foss intervino, Javier Gómez, responsable del negocio lácteo de la empresa en Iberia. Gómez agradeció la invitación de CONAFE ya que en Foss que se sienten orgullosos de considerarse parte del sector lácteo. Comenzó presentando la empresa danesa Foss que interviene directamente en los pagos por calidad de la industria láctea, que se está realizando mediante el análisis con sus equipos.

Foss Iberia en el campo de los espectros ha colaborado con los laboratorios interprofesionales en  la medida de calostros, perfil de ácidos grados en leche de oveja, mezcla de especies y coagulación en leche. “Es importante correlacionar los espectros con los parámetros, que los equipos sean estandarizados para comparar unos espectros con otros y asignar recursos para desarrollar la calibración”.

El siguiente turno, siguiendo el programa, le correspondió al laboratorio interprofesional gallego Ligal con la intervención primero de su directora técnica, Marisa Barreal y, seguidamente, de Ramiro Fouz, director gerente de Afrilugo, como representante de la asociación de Control Lechero que trabaja estrechamente con el laboratorio. Lo que hacemos en un laboratorio interprofesional, en este caso el LIGAL, expuso Marisa Barreal, es similar a cualquier otro laboratorio con apenas pequeñas variaciones ya que la sistemática de trabajo es muy parecida, varia en cuanto al volumen de nuestras o en tener más o menos automatismos para procesarlas. A continuación mostró el funcionamiento del laboratorio explicado el proceso de trabajo desde la toma de muestras por el controlador en granja hasta su traslado al laboratorio, la recepción y separación automática de las muestras y los análisis pertinentes hasta la información que se da al ganadero.

De todas las muestras se extrae composición y células somáticas y a demanda de los Africores, que lo solicitaron, datos de urea, cetosis y ácidos grasos. Para esto tenemos las ecuaciones adquiridas a Foss, pero hay que mantenerlas, hay que calibrar los equipos para verificar que estén midiendo bien dentro de un rango de calidad.

Planteó la pregunta de qué podría significar la introducción de la utilización de los espectros MIR en los análisis para aportar mayor información, dadas las limitaciones del propio laboratorio,  cuando se pide guardar espectros, por ejemplo, ya  que los espectros ocupan mucho espacio informático, y no lo podemos olvidar.

Ramiro Fouz, centró su intervención en los análisis que se están realizando actualmente de BHB y que puedan ser extrapolables a cualquier otro tipo de análisis como diferenciación celular, urea o ácidos grasos. Esa tecnología hay que pagarla. Yo entiendo los datos de control lechero como una herramienta, continuó, un dato de trabajo que se aporta al ganadero que tiene que trabajar conjuntamente con su técnico. Los datos de BHB en este caso no son un elemento de diagnóstico, no le vamos a decir al ganadero si su vaca tiene cetosis pero si le voy a dar un dato, un factor de riesgo junto con el valor de BHB y otros parámetros como leche etc., que le pueden orientar, que sepa que ese animal tiene factor de riesgo.

Antonio Serrano Técnico del departamento de investigación y desarrollo del CICAP del Valle de los Pedroches, ocupó seguidamente el atril. CICAP es una fundación con una serie de patronos que desarrolla su actividad tanto para dar servicio a estos patronos como para otro tipo de empresas. Centrada en ganado de leche y de producción cárnica, principalmente. Nuestro objetivo fundamental, dijo, es la trasferencia de tecnología y mejorar la competitividad de empresas y ganaderos. Como ejemplo citó la implantación de sensores infrarrojos en industria o en campo, como en la pala cuando se hace la ración completa diaria y se sirve posteriormente al ganadero.

Nosotros trabajamos con una serie de espectros que están presentes en productos agroalimentarios, comentó, para pasar a describir el trabajo que desarrollan en el campo de infrarrojo de grado medio, el software  que utilizan así como con los programas de calibración que usan una vez tienes los espectros para su calibración, como Winisi o The unscrambler.

Actualmente tienen en marcha un proyecto técnico, en colaboración con el INIA, la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Córdoba, proyecto que busca detectar herramientas para controlar el estrés térmico y buscar genotipos y fenotipos de vacas que sean resistentes a ese tipo de problema, en la zona de influencia del Valle de los Pedroches.

Nuestro objetivo en ese proyecto es definir un indicador que nos permita detectar si los animales de la granja tienen estrés o no. Eso se puede hacer o bien tratando de predecir con el infrarrojo medio parámetros que creemos que están asociados al estrés por calor, o bien directamente a partir del espectro. Ya estamos recogiendo muestras en quince explotaciones de vacuno de leche, caprino y ovino, de todos los animales que están incluidos en el proyecto para buscar diferencias entre vacas sometidas a estrés o no, en caso de vacuno, que se analizaran por infrarrojo medio.

Como ponente estrella de la jornada participó Nicolás Gengler, profesor de la Universidad belga de Liège-Gembloux Agro-Bop Tech y considerado, por muchos, como el padre en este campo de investigación con los MIR. Nos introdujo en el extracción de datos a través del análisis de la composición de la leche, como se está haciendo de forma tradicional y como podría realizarse incorporando un análisis por infrarrojo medio.

Pasó a explicar el proyecto que está en marcha mediante la medición del estrés que se genera en un animal a través de su comportamiento. A través del espectro de la leche, su colega Heide Hammanani, ha venido trabajando en este proyecto desde hace tiempo. En Australia ya están haciendo en estos momentos una selección de las vacas en función de la resistencia al estrés.

Es una investigación abierta y esperemos incrementar la colaboración internacional pero queremos reforzarla porque pensamos que se pueden realizar muchas cosas, existen muchísimas oportunidades, sabemos que el espectro MIR tiene distintas aplicaciones, sabemos que es complicado, pero muchos países ya lo utilizan y podemos implementar muy bien las ecuaciones existentes por los fabricantes. Las ecuaciones son muy validas pero queremos ir más allá y la mejor manera de seguir adelante es aunar los modelos abierto y el cerrado que coexisten actualmente. Este modelo no está finalizado, está abierto, y también tenemos otros proyectos abiertos. 

En su segunda intervención el profesor Gengler se centró básicamente en los requisitos y posibilidades de colaboración con los socios de OptiMIR. Una serie de expertos se combinaron desde 2015 para conseguir sacar adelante la investigación con espectros. El OptiMIR es un proyecto que consiste en la optimización del uso de datos espectrales de esos datos MIR. Ese es el objetivo que está financiado por instituciones y gobiernos europeos.

Es un proyecto importante porque es el primero que desarrolla una escala amplia en el uso de datos que sería algo parecido al registro lácteo, no siempre es lo mismo en todos los lugares, pero estamos hablando de la mejora del rebaño lechero y esto se ha hecho en el noroeste europeo, lo interesante aquí es que hay una serie de intercambios de conocimientos para su desarrollo. Hablamos del tratamiento y del uso de datos y resultados a partir de estos espectros para la gestión del ganado vacuno.

Para terminar se centró en los problemas que nos podemos encontrar en el análisis de la leche basado en infrarrojos. Necesitamos un sistema abierto. OptiMIR se centraba en la recogida de los datos pero ofrecía una posibilidad de conseguir que la  gente se reuniera y que  intercambiara datos, a medio plazo se centraban estos proyectos en el análisis con metano.

Para poder llevar a cabo el trabajo con los Mir enumeró seis sugerencias a tener en cuenta desde su punto de vista. La primera y fundamental para él, contar con una estructura, en la que participen los laboratorios, las asociaciones de ganaderos de registros lácteos, los técnicos, el gobierno, los fabricantes y los investigadores. Con una estructura de este tipo se puede participar en proyectos nacionales e internacionales y sobre todo se pueden organizar seminarios, como este por ejemplo, para mostrar y ampliar conocimientos.

La segunda sugerencia que nos dio es que para trabajar en este terreno necesitamos datos. Lo importante es que se cree una base de datos que tenga relación con las instituciones de mejora láctea, con la mejora de la producción animal, debería ser independiente para poder cotejar los registros.

También hay que organizar la estandarización. Hacer proyectos de investigación, para poder pasar luego a la rutina. Imprescindible, para él, contar con un buen asesoramiento para empezar a andar con expertos en espectros y registros.

La  financiación, es muy importante, para poder contratar a colaboradores que ayuden a realizar en el trabajo.

Existen una serie de oportunidades para una colaboración más precisa con los socios de OptiMIR, esto debería ser una prioridad.

Finalizó diciendo que “todos estamos muy involucrados en trabajos con espectros MIR en infrarrojos, con distinto nivel de involucración pero estoy dispuesto a hablar con las partes interesadas en cualquier momento y compartir mi experiencia”  Consideró dos niveles de oportunidades de colaboración a la hora de hacer estos proyectos, "no se trata solo de hacer desarrollo, se trata de integrar. Aunarlo con la financiación que es muy importante y apoyar a las organizaciones agrarias para que tengan sus espectros”. 
Mesa Redonda

La jornada técnica finalizó con una mesa redonda en la que participaron los distintos ponentes exponiendo sus puntos de vista según los argumentos aportados a los largo del día. Noureddine Charfeddine tomó la palabra en primer lugar preguntándose si es interesante tener los datos de espectros con los que podemos generar mucha información. Para ello cree necesario la creación de un grupo de trabajo donde los laboratorios deberían tener una participación muy importante así como las organizaciones de control lechero, contando con CONAFE para aglutinar una base de datos amplia para integrar proyectos y poder trabajar con esta información.

Para Ramiro Fouz, lo más importante para llevarlo a cabo es la financiación, este proyecto requiere mucho trabajo para que se valore la aportación de información y que sea extensible a todos los ganaderos.

Marisa Barreal dijo que los espectros se pueden recopilar pero hay que tener muy claro que es lo que se quiere, es un información que ocupa mucho espacio y hay que ver como se guarda. Hay que tener muy claro donde se quiere llegar pero financiándolo.

Javier Gómez, argumentó que hay que hacer una inversión en recopilación de espectros de forma automática para que las máquinas no se colapsen, dedicar exclusivamente una máquina para recoger espectros, con la posibilidad de utilización de un disco externo para su almacenamiento y llegar a formar una base de datos con fácil acceso.

Finalizó Antonio Serrano, que dijo que hay que facilitar la labor de los laboratorios para extraer los espectros, y puedan colaborar en el proyecto y su almacenamiento sin alterar el trabajo del laboratorio, crear una estructura de base de datos. El almacenamiento no es un problema, pero si debemos definir que queremos hacer y con qué vamos a relacionar los datos que vamos a recoger. El Control lechero debería ser el motor de este proceso, que vea la utilidad que le pueden aportar estos datos. En cuanto a la estandarización no es un problema pero se necesita que colabore la marca comercial, no es complejo. Imprescindible la creación de un grupo de trabajo y una base de datos organizada para que no se pierdan por el camino. 


Captions

Sofía Alday y Clara DíazSofía Alday y Clara Díaz