Errores comunes en el recorte de pezuñas
Espacio Podológico publicado en la revista Frisona Española 269 (sep-oct 2025)
Siguiendo con la temática del número anterior, en el que se contaron los diferentes modelos de recorte funcional, este número se va a centrar en algunos de los errores más comunes que se pueden realizar en el recorte funcional o preventivo de las lesiones.
El recorte funcional tiene como objetivo principal restablecer las medidas idóneas de las pezuñas consiguiendo así unos aplomos correctos para que haya una distribución del peso del animal entre las dos pezuñas de la misma extremidad, corrigiendo sobrecrecimientos que se puedan observar en la pezuña o entre las pezuñas adyacentes, además de liberar zonas de presión en el casco y favorecer la salida de la materia orgánica del espacio interdigital.
Restablecer los aplomos de las pezuñas con el objetivo de generar una correcta distribución del peso entre las pezuñas es la mejor estrategia de prevención frente a la aparición de lesiones en la suela de las pezuñas. Invertir en la implementación del recorte funcional en los animales de nuestra ganadería es la estrategia idónea a escoger para prevenir la aparición de cojeras y conseguir reducir así la incidencia de lesiones podales en nuestro rebaño.
No obstante, el recorte funcional es una estrategia que debe de ser realizada por profesionales que conozcan las técnicas de recorte, ya que si no se realiza correctamente puede desencadenar en un aumento de la incidencia de las cojeras. En pocas palabras, un recorte mal hecho o con deficiencias en su realización puede favorecer la aparición de algunas lesiones. A continuación, vamos a enumerar los errores más comunes que se pueden ver a la hora de recortar las pezuñas.
Hay dos motivos principales para la comisión de estos errores:
- Como consecuencia de una falta de conocimientos o preparación técnica de la persona encargada del cuidado de las pezuñas.
- Como consecuencia de malos hábitos o aprendizajes erróneos del técnico en salud podal.
Como en cualquier situación en el ámbito de la ganadería, puede haber ocasiones en las que se cometa un error puntual; por ejemplo, puede darse el caso de que se haya colocado un taco ortopédico de una forma o inclinación incorrecta, o que en un animal se haya recortado en exceso de forma puntual o porque el animal no estaba bien sujeto. Estos errores puntuales e involuntarios se deben tratar como lo que son, un error puntual. El problema viene cuando estos errores de repiten en la mayoría de los animales recortados.
Recorte excesivo del talón

Durante el recorte funcional se puede dar el caso de que se recorten los talones en exceso; esto sucede cuando el técnico no es capaz de identificar correctamente dónde termina la suela y empieza el talón. Este recorte excesivo de los talones (Imágenes 1 y 2) ocasiona una disminución del ángulo de la pezuña, favoreciendo que el peso del animal se desplace en exceso hacia la parte trasera de la pezuña, ocasionando dos problemas principales: el primero, que al aumentar la presión en el talón es más fácil que se desarrollen úlceras de suela o de talón; el segundo, que al hacer el talón más pequeño se facilita que la zona de la piel por encima de los talones esté más en contacto con la humedad y el purín y se favorece la aparición de lesiones de dermatitis digital.
Además, a medida que se van recortando los talones se genera un ángulo podal más pequeño, la vaca pisa más sobre los talones gastándolos más y se genera un círculo vicioso de difícil solución si el técnico en salud podal sigue cometiendo el mismo error. Recordemos que la pezuña debe tener un ángulo de pezuña de entre 48° a 55° (imagen 3).
Recorte excesivo de las paredes, pared externa (abaxial)
La pared de la pezuña es la zona más dura de la pezuña, se extiende desde la banda coronaria hasta el borde inferior, donde se une con la suela y la línea blanca. Es la encargada de soportar la mayor parte del peso corporal del animal, especialmente en la zona externa de la pezuña (pared abaxial) donde el soporte y distribución del peso es mayor. A pesar de ser una estructura rígida, la curvatura natural que tiene, favorece la capacidad de absorber impactos y distribuir uniformemente las fuerzas al caminar o estar de pie.
Además, protege las estructuras internas de lesiones mecánicas y de la penetración de cuerpos extraños. El recortar las paredes laterales de la pezuña es un error relativamente frecuente de algunos técnicos en podología (Imágenes 4 y 5). Esta práctica debilita la pared y favorece que el espacio que hay entre la pared y la línea blanca (zona de apoyo natural de los bovinos) se vea disminuida, facilitando así la aparición de lesiones en la línea blanca como pueden ser las hemorragias o los abscesos en esta zona.

Recorte excesivo de la pared interna (axial)
El recorte excesivo de la pared interna de la pezuña de forma rutinaria y siempre que no sea necesario debido a la existencia de una lesión o anormalidad en el crecimiento es un error que puede ocasionar una exposición excesiva de la línea blanca en esta zona, así como debilitar la pared y dificultar la distribución del peso tal y como se ha contado en la pared abaxial (Imágenes 6 y 7). Además, la zona interna de la pezuña es la que proporciona la estabilidad lateral a la pezuña; en pocas palabras, esta zona actúa de una forma similar al dedo gordo de nuestro pie, que es el encargado de darnos la estabilidad lateral.

Balance incorrecto de las pezuñas de la misma extremidad
Uno de los principios del recorte funcional es el de restablecer e igualar el reparto del peso entre las dos pezuñas de la misma extremidad. Para conseguirlo se deben igualar la pezuña interna y la externa, generando una superficie de apoyo plana y pareja de las dos pezuñas. En ocasiones, ya sea por falta de atención o de conocimiento, este proceso no se consigue y queda una pezuña más alta que la otra.
Esto es especialmente delicado si la pezuña que queda más alta es la pezuña lateral (externa) en el caso de las extremidades posteriores o la pezuña medial (interna) en el caso de las extremidades delanteras. (Imágenes 8 y 9).
Esto es debido a que estas pezuñas tienden a soportar más peso cuando los animales están parados y también son las pezuñas que reciben el primer impacto (y por lo tanto absorben más energía) a la hora de caminar.
Recorte irregular de la suela (suelas cóncavas o no planas)
La forma de la suela después del recorte funcional es crítica para el equilibrio, la distribución del peso y la salud del casco. La suela de la pezuña después del recorte debe estar plana evitando que haya concavidades o irregularidades que puedan alterar el apoyo correcto y dificulten la distribución del peso de forma normal.
Si la pezuña presenta pérdidas en la superficie de apoyo el peso se concentra solo en los bordes o en aquellos puntos donde la suela contacta con el suelo, pudiendo favorecer la aparición de hematomas o traumatismos que sean el paso previo a la aparición de lesiones (Imágenes 10 y 11).
Por ejemplo, si se genera una mayor presión sobre algunas zonas de la línea blanca, se pueden producir hemorragias y separaciones que faciliten la entrada de bacterias, originando abscesos en esta zona.
Por otro lado, si se generan deformidades en el casco, pueden alterar el crecimiento posterior de este, generando paredes torcidas, sobrecrecimientos anormales en zonas donde exista un aumento de la presión o incluso pezuñas de la misma extremidad anormales en tamaño.
En casos muy severos se puede incluso generar a la vaca una cojera funcional, donde el animal cambia el apoyo para compensar este apoyo desigual, afectando a la mecánica del paso y favoreciendo a la aparición de lesiones de suela en un futuro.
Exceso de recorte y lesiones iatrogénicas
El recorte excesivo de la suela de la pezuña es un error grave que puede realizarse cuando el técnico intenta trabajar excesivamente rápido o no tiene la prevención de ir comprobando el espesor de la suela. En algunas ganaderías donde el rallado del suelo es muy agresivo o tienen que andar grandes distancias, las vacas pueden presentar suela fina; en estos casos es muy importante que el podólogo sea especialmente cuidadoso a la hora de recortar o de abrir los huecos axiales (imagen 12).

Otro punto importante es no recortar en exceso algunas zonas de la pezuña como puede ser la línea blanca, la punta o la suela en su zona más cercana al final de la pezuña. Dejar estas zonas con poco espesor de suela y debilitadas o incluso generar lesiones donde se exponga el tejido vivo de la pezuña (iatrogénicas), puede generar complicaciones que pueden acabar repercutiendo negativamente a la salud podal de nuestro rebaño. (Imágenes 13 y 14)
Colocación incorrecta de los tacos
La colocación de tacos ortopédicos es una práctica habitual y necesaria en el recorte terapéutico. El taco se aplica en la pezuña sana con el objetivo de mantener la pezuña que está lesionada sin contacto con el suelo. El taco, aparte de favorecer la correcta cicatrización de la herida y dificultar que se genere un prolapso del corion lesionado, ofrece una cierta analgesia de la lesión, principalmente al evitar el contacto de la pezuña lesionada con el suelo.
Además, existen varios estudios (MFS PYMAN, 1997; Thomas et al., 2015) en los que se ha probado que el uso de tacos acelera la cicatrización de la herida, haciendo que el animal se recupere más rápido de la cojera. El taco debe colocarse perpendicular al apoyo de la pezuña, evitando que quede torcido (imagen 15). Si el taco se coloca erróneamente va a provocar un cambio en la pisada del animal, favoreciendo un apoyo anormal y generando una cojera funcional, pudiendo incluso lesionar la pezuña sana en la que se ha colocado. (Imagen 16)

A pesar de que el recorte funcional es la mejor estrategia para prevenir y controlar las cojeras en los rebaños lecheros, especialmente en aquellos en los que las vacas están estabuladas, el recorte debe ser hecho siempre por profesionales cualificados. Trabajar con podólogos preparados nos garantiza un éxito en los protocolos de prevención de salud podal. Este artículo pretende mostrar errores que el autor ha ido viendo a lo largo de su vida. No obstante, quiere recalcar que la mayoría de técnicos en podología que contamos en España son grandes profesionales, con formación y con ganas de seguir mejorando sus conocimientos en salud podal.
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Artículo técnico publicado Marc Pineda en el número 269 de la revista Frisona Española, correspondiente a los meses de septiembre y octubre de 2025.
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